CyberPerrin
13-10-2003, 14:57:08
hola, este es un articulo publicado en la pagina granvalparaiso.cl (http://granvalparaiso.cl/) donde dice los nombres de los supuestos politicos pedofilos de los cuales la Diputada Pia Guzman no queria hablar... este es el reportaje
difundanlo para que esto se acabe y para que los culpables sean juzgados
¿Les viene por familia?
Un secreto a voces en el barrio alto de Santiago es que los dos senadores acusados de participar en las orgías del magnate Spiniak son...
Pablo Huneeus, huneeus@pablo.cl
(12/10/03)
UN SECRETO A voces en el barrio alto de Santiago es que los dos senadores acusados de participar en las orgías del magnate Spiniak son Jovino Novoa y Carlos Bombal, ambos a su tiempo jóvenes estrella al servicio de la dictadura.
Estas orgías se llevaban a efecto en una mansión del conspicuo sector Santa María de Manquehue, el de mayor ingreso promedio de Chile, no lejos del diario “El Mercurio” y en ellas se abusaba sexualmente de niños pobres reclutados en las barriadas populares de la capital.
¿Qué laya de periodismo tenemos si la prensa no es capaz de advertir algo tan degenerado y ruidoso? ¿Para qué tanta escuela de periodismo, Ley de Prensa y credenciales si al final omiten o tapan la más fragrante noticia? ¿Hay libertad de expresión y de información (Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos) cuando un par de mega empresas periodísticas manipulan a su amaño y antojo la opinión pública de un país? ¿O es que la sacralización de los “gay”, tan de moda hoy en día, los hace intocables?
Recordemos que esto se supo gracias a la valiente denuncia de una mujer, la diputada Pía Guzmán, quien individualizó a los parlamentarios sin nombrarlos directamente. Lo demás, era simplemente cuestión de parar la oreja y de esperar las maniobras de encubrimiento que acostumbra la mafia política cuando alguno de sus padrinos es sorprendido delinquiendo.
Simultáneamente, la justicia declaraba reo por estafa a Álvaro García, un prominente ministro de Estado del actual gobierno, convertido luego en especulador financiero de Inverlink. ¿No es el que se afanó 280 millones de la Empresa Nacional del Petróleo, ENAP, en el llamado caso indemnizaciones? ¿El que se paseaba raudo por la Costanera en un sedan Jaguar de color blanco? ¿O el que estaba los años 1970 metido en un desfalco al Banco del Estado?
Negativo, me dicen, ese es Álvaro García padre (QEPD) del actual procesado por estafa.
Y Jovino Novoa, ¿por qué me suena como de antes ese nombre? Llamo a un antiguo dirigente del fútbol y me lo confirma: Jovino Novoa padre (QEPD) siendo presidente del Colo–Colo a mediados de los años 1960, vendió a Italia al medio campista de la selección chilena del Mundial de 1962, Jorge Toro. Novoa fue acusado de depositar el cheque de los 180 mil dólares de la transacción, toda una fortuna en esa época, no en las arcas del Colo, como correspondía, sino en su cuenta personal en San Fernando. La auditoria la efectuó un perito de Impuestos Internos, pero llevado el caso a la ANFP, agrega mi fuente, Antonio Labán y Nicolás Abuhomor prefirieron “por el bien del fútbol” no hacer olitas.
Más aún, la reminiscencia de que un tercer Jovino figura en la sufrida historia de nuestra patria, me lleva al “Diccionario Histórico y Biográfico de Chile” de Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes, página 337, donde efectivamente aparece otro Jovino Novoa más, nacido éste en 1822. Dice en parte la respectiva nota. “En 1861 fue acusado en el Congreso de haber gastado más de un millón de pesos (oro) del empréstito de ferrocarriles en la revolución (Guerra Civil de 1859). Fue acusado de haber llevado al patíbulo y al destierro a los reos políticos de la revolución.”
Por su parte, Carlos Bombal ¿será sobrino o algo de María Luisa Bombal, la mujer que agarró a tiros al pionero de la aviación civil Eulogio Sánchez?
“No es posible recordar el futuro” dice Aristóteles con su implacable lógica, “ni hay memoria del presente, sino percepción de la realidad” Y es aquí, prosigue, donde la memoria ayuda a entender el mundo en que vivimos.
En el campo, en cambio, simplemente dicen que de tal palo, tal astilla.
difundanlo para que esto se acabe y para que los culpables sean juzgados
¿Les viene por familia?
Un secreto a voces en el barrio alto de Santiago es que los dos senadores acusados de participar en las orgías del magnate Spiniak son...
Pablo Huneeus, huneeus@pablo.cl
(12/10/03)
UN SECRETO A voces en el barrio alto de Santiago es que los dos senadores acusados de participar en las orgías del magnate Spiniak son Jovino Novoa y Carlos Bombal, ambos a su tiempo jóvenes estrella al servicio de la dictadura.
Estas orgías se llevaban a efecto en una mansión del conspicuo sector Santa María de Manquehue, el de mayor ingreso promedio de Chile, no lejos del diario “El Mercurio” y en ellas se abusaba sexualmente de niños pobres reclutados en las barriadas populares de la capital.
¿Qué laya de periodismo tenemos si la prensa no es capaz de advertir algo tan degenerado y ruidoso? ¿Para qué tanta escuela de periodismo, Ley de Prensa y credenciales si al final omiten o tapan la más fragrante noticia? ¿Hay libertad de expresión y de información (Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos) cuando un par de mega empresas periodísticas manipulan a su amaño y antojo la opinión pública de un país? ¿O es que la sacralización de los “gay”, tan de moda hoy en día, los hace intocables?
Recordemos que esto se supo gracias a la valiente denuncia de una mujer, la diputada Pía Guzmán, quien individualizó a los parlamentarios sin nombrarlos directamente. Lo demás, era simplemente cuestión de parar la oreja y de esperar las maniobras de encubrimiento que acostumbra la mafia política cuando alguno de sus padrinos es sorprendido delinquiendo.
Simultáneamente, la justicia declaraba reo por estafa a Álvaro García, un prominente ministro de Estado del actual gobierno, convertido luego en especulador financiero de Inverlink. ¿No es el que se afanó 280 millones de la Empresa Nacional del Petróleo, ENAP, en el llamado caso indemnizaciones? ¿El que se paseaba raudo por la Costanera en un sedan Jaguar de color blanco? ¿O el que estaba los años 1970 metido en un desfalco al Banco del Estado?
Negativo, me dicen, ese es Álvaro García padre (QEPD) del actual procesado por estafa.
Y Jovino Novoa, ¿por qué me suena como de antes ese nombre? Llamo a un antiguo dirigente del fútbol y me lo confirma: Jovino Novoa padre (QEPD) siendo presidente del Colo–Colo a mediados de los años 1960, vendió a Italia al medio campista de la selección chilena del Mundial de 1962, Jorge Toro. Novoa fue acusado de depositar el cheque de los 180 mil dólares de la transacción, toda una fortuna en esa época, no en las arcas del Colo, como correspondía, sino en su cuenta personal en San Fernando. La auditoria la efectuó un perito de Impuestos Internos, pero llevado el caso a la ANFP, agrega mi fuente, Antonio Labán y Nicolás Abuhomor prefirieron “por el bien del fútbol” no hacer olitas.
Más aún, la reminiscencia de que un tercer Jovino figura en la sufrida historia de nuestra patria, me lleva al “Diccionario Histórico y Biográfico de Chile” de Fernando Castillo, Lía Cortés y Jordi Fuentes, página 337, donde efectivamente aparece otro Jovino Novoa más, nacido éste en 1822. Dice en parte la respectiva nota. “En 1861 fue acusado en el Congreso de haber gastado más de un millón de pesos (oro) del empréstito de ferrocarriles en la revolución (Guerra Civil de 1859). Fue acusado de haber llevado al patíbulo y al destierro a los reos políticos de la revolución.”
Por su parte, Carlos Bombal ¿será sobrino o algo de María Luisa Bombal, la mujer que agarró a tiros al pionero de la aviación civil Eulogio Sánchez?
“No es posible recordar el futuro” dice Aristóteles con su implacable lógica, “ni hay memoria del presente, sino percepción de la realidad” Y es aquí, prosigue, donde la memoria ayuda a entender el mundo en que vivimos.
En el campo, en cambio, simplemente dicen que de tal palo, tal astilla.