Kitian
04-04-2006, 14:22:51
Joven puentealtino apareció con el disco duro borrado en peladero de Talagante y terminó en el Psiquiátrico
Olvidó quién era y perdió 6 tarjetas de crédito
Su madre y una tía fueron a verlo al centro de salud mental, pero quedaron tristes porque no las reconoció. Identidad dactilar fue una tarea de titanes
(La Cuarta)
Al Hospital Psiquiátrico fue a parar Nicolás Lillo Aquino (27), quien apareció con la película de su vida completamente borrada y hasta sin registro de identidad en un sitio eriazo del sector urbano de Melipilla, la mañana del sábado.
Dijo que lo único que recordaba era que lo hicieron chupar a la fuerza y que le sustrajeron seis tarjetas del Banco Santander-Santiago que debía entregar cruditas a particulares, dada su pega como ejecutivo de reparto en la recaudadora Recsa, que presta servicios para la entidad financiera.
¿Quién soy?
"Desperté en un peladero sin saber por qué y lo peor es que no me acuerdo nada de mi vida. Capaz que ni me crean los demás", manifestó el Nico antes de entrevistarse con el Fiscal adjunto de Talagante, Álvaro Pérez.
Este último indicó que, según el relato, el émulo del Teniente Bello habría ubicado un letrero caminero y patiperreado 30 kilómetros hasta arribar el sábado a eso de las siete de la matina a la 23a. Comisaría de El Monte.
Carabineros vanamente intentaron que recuperara su memoria. Como aparecía con el disco duro negro, el médico de turno del hospital local comprobó el domingo la falta de machucones y de drogas en su organismo.
Ayer dejó a todos con la boca abierta al no encontrarse registro de su nombre. Titanes del Servicio de Investigaciones Policiales talagantino enviaron sus huellas dactilares para ser confrontadas con la base de datos del Registro Civil.
Cuando el puzzle parecía más enredado que moño de vieja, se logró saber que era Nicolás Lillo Aquino, residente en Puente Alto. Minutos después su tía Florencia prendió todas las luces al identificarlo como el junior de la empresa de valores.
Dudas
Un dato que tiene cachudos a los sabuesos es que el traspapelado denunció el robo ese mismo sábado en la mañana en la comisaría de El Monte.
La Fiscalía y las policías averiguaban si las 6 tarjetas bancarias fueron usadas para cobrar millonadas, si al joven lo asaltaron pa' sustraerle esos documentos, si padece de un trastorno disociativo con la realidad -como reza en el traslado médico al Psiquiátrico- o si él mismo fabricó la novela para embolsarse morlacos a la maleta.
Hasta el centro de salud mantal llegaron su madre, Magdalena Aquino, y su tía María Eugenia, quienes se entrevistaron con el cabro y quedaron pa'dentro y muy tristes, ya que no las reconoció.
Olvidó quién era y perdió 6 tarjetas de crédito
Su madre y una tía fueron a verlo al centro de salud mental, pero quedaron tristes porque no las reconoció. Identidad dactilar fue una tarea de titanes
(La Cuarta)
Al Hospital Psiquiátrico fue a parar Nicolás Lillo Aquino (27), quien apareció con la película de su vida completamente borrada y hasta sin registro de identidad en un sitio eriazo del sector urbano de Melipilla, la mañana del sábado.
Dijo que lo único que recordaba era que lo hicieron chupar a la fuerza y que le sustrajeron seis tarjetas del Banco Santander-Santiago que debía entregar cruditas a particulares, dada su pega como ejecutivo de reparto en la recaudadora Recsa, que presta servicios para la entidad financiera.
¿Quién soy?
"Desperté en un peladero sin saber por qué y lo peor es que no me acuerdo nada de mi vida. Capaz que ni me crean los demás", manifestó el Nico antes de entrevistarse con el Fiscal adjunto de Talagante, Álvaro Pérez.
Este último indicó que, según el relato, el émulo del Teniente Bello habría ubicado un letrero caminero y patiperreado 30 kilómetros hasta arribar el sábado a eso de las siete de la matina a la 23a. Comisaría de El Monte.
Carabineros vanamente intentaron que recuperara su memoria. Como aparecía con el disco duro negro, el médico de turno del hospital local comprobó el domingo la falta de machucones y de drogas en su organismo.
Ayer dejó a todos con la boca abierta al no encontrarse registro de su nombre. Titanes del Servicio de Investigaciones Policiales talagantino enviaron sus huellas dactilares para ser confrontadas con la base de datos del Registro Civil.
Cuando el puzzle parecía más enredado que moño de vieja, se logró saber que era Nicolás Lillo Aquino, residente en Puente Alto. Minutos después su tía Florencia prendió todas las luces al identificarlo como el junior de la empresa de valores.
Dudas
Un dato que tiene cachudos a los sabuesos es que el traspapelado denunció el robo ese mismo sábado en la mañana en la comisaría de El Monte.
La Fiscalía y las policías averiguaban si las 6 tarjetas bancarias fueron usadas para cobrar millonadas, si al joven lo asaltaron pa' sustraerle esos documentos, si padece de un trastorno disociativo con la realidad -como reza en el traslado médico al Psiquiátrico- o si él mismo fabricó la novela para embolsarse morlacos a la maleta.
Hasta el centro de salud mantal llegaron su madre, Magdalena Aquino, y su tía María Eugenia, quienes se entrevistaron con el cabro y quedaron pa'dentro y muy tristes, ya que no las reconoció.