GiZmO
20-04-2004, 20:20:42
Nuestra queridisima empresa VTR compro a Metropilis. Pfff, asi que imaginense los cambios que van a aser estos xuxa sumadres!!
VTR suxs
Salu2
Darkmaster
22-04-2004, 23:02:04
algun link con info al respecto?
Darkmaster
23-04-2004, 15:45:22
AWEONAO TONTO LEE Q DICE "VTR compro a Metropolis" NO METROPOLIS A VTR... ,ii,
GiZmO
23-04-2004, 20:37:16
Toi a la busca de Info, una amiga es vendedora de Metropolis y ya les avisaron, tan hechando gente como lokos :(
GiZmO
26-04-2004, 01:25:30
Posteado originalmente por luispadilla
Andamos en los dias R?
Este weon anda todos los dias R
Darkmaster
25-05-2004, 16:57:12
La nueva cara del cable
La fusión de VTR y Metrópolis plantea grandes interrogantes sobre la calidad de la programación y los contenidos de la televisión por cable. VTR tendrá un porcentaje mayoritario en la nueva compañía, por lo que todo indica que se mantendrá una programación más liberal.
Por Patricia Cerda
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(Foto: Copesa)
(Foto: Copesa)
¿Quién diría que Baby Vamp, la estudiante que hace dos años se paseó desnuda en el Paseo Ahumada en una curiosa performance, sería una de las protagonistas de la última diferencia editorial entre VTR y Metrópolis? La joven participó este año en un capítulo de Sexo Urbano, serie que investiga el comercio sexual en algunas capitales del mundo, y fue uno de los rostros escogidos para graficar el destape que existe en Santiago. Una performance que no todos los abonados al cable pudieron ver, ya que sólo VTR emitió la producción de HBO. Metrópolis, por su parte, no exhibió la serie porque su contenido no se ajustaba a su línea editorial donde el sexo, y en menor grado la violencia, excepcionalmente tienen cabida.
La cuestionada serie sirve de ejemplo para graficar los distintos criterios editoriales con que las principales cableoperadoras del país manejan sus contenidos, aspecto fundamental a la hora de promocionar su producto y posicionarse en el mercado. VTR realizó hace dos años una agresiva campaña publicitaria, destacando su programación "sin cortes ni censura". Metrópolis, en cambio, ha potenciado su perfil de canal familiar. Ambos se dividen ahora el mercado con audiencias específicas: VTR posee 490 mil abonados y tiene una gran penetración en los segmentos socioeconómicos C2 y C3, mientras que Metrópolis supera los 270 mil abonados y su audiencia está compuesta mayoritariamente por hombres ABC1 y C2.
Pero este escenario podría cambiar sustancialmente en los próximos meses, debido a la inminente fusión de VTR y Metrópolis. La operación comercial genera diversas dudas, al punto de que las autoridades antimonopolios podrían regular desde los plazos de expansión de la compañía hasta los precios. Otra incertidumbre es cuál será la oferta de la nueva compañía de cable. En VTR aseguran que la intención es sumar los contenidos que ofrecen ambas empresas. Como el 80% de la participación quedará en manos de la estadounidense Liberty Media -dueña de VTR- y sólo el 20% será de Metrópolis -donde uno de los principales accionistas es Ricardo Claro-, muchos piensan que primará el criterio editorial de VTR, en el sentido de no restringir la oferta actual. "El control de una compañía norteamericana nos hace creer que se tomarán decisiones pragmáticas, sobre la base de la demanda y los beneficios económicos", comenta una fuente ligada a la industria.
Para Sergio Godoy, profesor de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica, si se materializa la fusión es altamente probable que se liberalice la pantalla: "Diversos estudios coinciden en que los chilenos hemos experimentado una aceleradísima liberalización valórica y conductual. Por ende, resulta difícil pensar que la opción de Metrópolis sea sustentable en el largo plazo".
Así, todo indica que se mantendrá la línea editorial de VTR, sin que esto impida a la cableoperadora ofrecer para sus abonados más conservadores, paquetes alternativos, acordes a la línea editorial actual de Metrópolis.
En la parrilla, en todo caso, situaciones que hoy afectan a los abonados de Metrópolis podrían dejar de ocurrir. Por ejemplo, hoy los usuarios de esta cableoperadora no tienen acceso a la programación de I-Sat -canal con variado contenido erótico- en la revista del mes. Tanto esta señal como HBO, The Film Zone, Cinemax y Space forman parte de las señales con espacios más provocadores, algunos de los cuales no tienen cabida en Metrópolis. En el caso de los canales premium, la restricción también alcanza a HBO Plus y su serie Queer as folk, sobre jóvenes gays. No sucede lo mismo en VTR, donde incluso se la promociona: para mayo se anuncia una maratón y en junio se estrena la cuarta temporada.
En el caso de HBO del plan básico, los controversiales programas a los que pronto tendrán acceso todos los abonados al cable, son Real sex, America undercover y Taxi cab confessions. Real sex es una serie de documentales que revela diversos comportamientos sexuales en EE.UU. Taxi cab confessions, por su parte, se vale de cámaras ocultas para enseñar conductas poco decorosas de los pasajeros. Y en America undercover se muestran desnudos, como pasa en el nuevo episodio, llamado Naked world, que cuenta con los trabajos del fotógrafo Spencer Tunick (que sí exhibirá Metrópolis este mes). En America undercover también hay espacio para aspectos necrofílicos, como la serie Autopsy, sobre estudios forenses.
Quizá el problema más complejo se presentará con el canal The Film Zone. "Hay dos Film Zone", diferencian al interior de VTR. "La señal que emite VTR es la argentina, más sexual y abierta que la emitida por Metrópolis, de origen mexicano". O sea, ya no se trataría de quitar el veto a algunos espacios, sino de cambiar parrillas enteras. De este modo, los potenciales abonados de la fusionada cableoperadora podrían tener acceso a filmes de porno blando -sin sexo explícito-, visibles en el segmento Exxtreme, del canal en VTR.
Sin embargo, los abonados a Metrópolis podrían extrañar espacios de espíritu más conservador y tradicional. Por ejemplo, el canal chileno Showbiz, creado por la propia empresa sobre la base de películas y series de corte familiar, programas de animales y misceláneos. De hecho, en una fusión, Showbiz ocuparía el mismo nicho que el canal norteamericano Hallmark -ya presente en la parrilla de Metrópolis- y podría hacerse cuestionable para los nuevos administradores mantener esta duplicidad de funciones. Metrópolis también ofrece en la actualidad una oferta religiosa más numerosa, con dos señales: EWTN y Claravisión, cada una con 24 horas al día de programación cristiana.
Tema aparte son los largometrajes. Para VTR no representa un obstáculo emitir filmes polémicos como Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, de Pedro Almodóvar, y Todo lo que quiso saber de sexo, de Woody Allen. Sin embargo, si Metrópolis veta contenidos más osados, ha mostrado indicios de apertura en los últimos meses. En el canal argentino Infinito los abonados han visto parejas en actitudes sexuales menos solapadas en los espacios de terapia erótica Kama Sutra y Tantra. Una señal que podría ser interpretada como una muestra de los nuevos vientos de cambio en la TV pagada.
¿Quién toma el control?
Aunque el libre acceso a todos los contenidos es percibido por algunos como un proceso de maduración en la industria del cable, la fidelidad que ha demostrado la audiencia de Metrópolis confirma que un alto porcentaje del público se identifica con su línea de contenidos. Estos televidentes, expuestos a programas que no son gratos, podrían buscar en el mercado alguna alternativa.
A esto se suma que los niños y adolescentes son grandes consumidores de cable. De hecho, Nickelodeon, Cartoon Network y Discovery Kids son tres de los canales con mayor rating. ¿Cómo poner filtros, entonces, a una oferta donde el sexo y la violencia son elementos imperativos?.
Una alternativa es mantener una programación familiar. Algunas fuentes de la industria anticipan otras fórmulas, indicando que la idea es que el propio consumidor se encargue de filtrar los contenidos. Una herramienta que se pretende masificar es el control parental que, hasta ahora, sólo incorporan los codificadores de los clientes premium. "Pero se trata de una alternativa limitada", advierte Sergio Godoy, argumentando que es necesario ejercer el control parental en casa. "Ningún aparato es capaz de reemplazar la función de los padres de dictar las normas en el hogar y de enseñarles autocontrol a los niños".
Otra gran preocupación es que la calidad de la televisión por cable podría verse afectada debido a la falta de competencia. Enrique Vergara, de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Diego Portales, opina que debiera ser el propio mercado el que ayude a mantener el nivel de la programación. "La apuesta está en una oferta programática con diversidad de géneros, como películas, programas deportivos o canales especialmente dirigidos a los niños. La propia lógica del negocio garantiza una parrilla programática variada. Además, el actual contexto televisivo hace difícil pensar en una televisión por cable dirigida".
Pero ¿qué pasa si el mercado no opera de una forma tan eficiente? Entonces, las opciones del televidente disminuirían, viéndose obligado a buscar otras alternativas que lo satisfagan, como la televisión abierta y satelital, el cine o, incluso, el arriendo de películas en video clubes. Eso, si es que no surge una nueva cableoperadora que interprete las necesidades de ese segmento más conservador, que en teoría, no se sentiría identificado con la nueva cara del cable.
por lo menos el control to tiene VTR pa q no se pongan tan weones como los de metropolis!
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