AniTa Krolin@
02-10-2006, 12:58:12
El contacto con niños de su edad favorece en los niños la creatividad, autoestima, empatía y sociabilidad. Sin duda es un aporte y si aún son chicos es importante que la mamá procure fomentarle actividades con otros de su edad.
Lo primero y más importante a considerar es que si un niño es buen amigo (generoso, leal, sensible ante las necesidades del otro), más que seguro que va a tener buenos amigos. Por lo tanto es muy importante educar al niño, desde chico para que aprenda a ser buen amigo, ya que no hay nada más valioso en la vida que las buenas amistades.
Por otra parte hay que tener claro que un niño que desarrolla habilidades sociales es un niño que tendrá capacidad de adaptación y comunicación con su entorno y por el contrario al que le cuesta, puede terminar por encerrarse en una fuerte timidez.
De hecho, durante las últimas dos décadas muchos estudios de especialistas han apuntado a que a menos que los niños alrededor de los seis años de edad alcancen un mínimo de habilidad social, tienen una alta probabilidad de tener más dificultades para relacionarse en la vida. Incluso se afirma que la buena relación entre iguales contribuye en gran medida no sólo al desarrollo cognitivo y social sino, además, a la eficacia con la cual funcionamos como adultos. En este sentido, incluso hay autores que aseguran que el mejor predictor infantil de la adaptación adulta no es el coeficiente intelectual, ni las notas del colegio, ni la conducta en la clase, sino la habilidad con que el niño se relaciona con otros. Los niños que generalmente son rechazados, agresivos, problemáticos, incapaces de mantener una relación cercana con otros niños y que no pueden establecer un lugar para ellos mismos en la cultura de sus iguales, están en condiciones de alto riesgo. Con esto no hay que extremar las cosas, el desarrollo social saludable no requiere que un niño sea “el rey de la fiesta". Lo importante es la calidad más que la cantidad de sus amistades, ya que hay niños que por carácter son más tímidos y ese es un rasgo que hay que respetar.
La amistad por etapas:
Cerca de los dos años
No te imagines que va a ser un niño amoroso dispuesto a compartir los juguetes y a esperar su turno. Si está cerca de los dos años no tiene estás capacidades, por el contrario no querrá prestar nada y esperará siempre hacer todo primero. Esto es lo propio de la edad, en que son muy egocéntricos. Sin embargo, no por esto es conveniente mantenerlos aislados. Ya a tan corta edad comienzan a sentir apego por los niños con que más se avienen y nacen las primeras amistades. Cuanto antes comience a sociabilizar un niño será mejor para él, porque después el hecho de desenvolverse con otros no le costará nada. El niño comienza a descubrir su propio yo y a verse como distinto a su mamá y papá, es en ese minuto cuando se despierta su interés por interactuar con otros niños. Aunque al principio cada niño desarrollará un juego paralelo, esta es una forma de comenzar a conectarse con otros, por último observando lo que el otro hace.
Los niños tienden a construir la amistad según su estilo de juego. Los calmados se buscan para jugar y los muy activos se entretienen entre si.
Consejos para la “actividad social” a esta edad:
-Con una hora es más que suficiente para jugar con un amigo, si es un rato muy largo por lo general terminan aburridos y peleando.
-Trata de que no se junten más de tres niños en un mismo juego porque si no es pelea segura.
-No obligues a tu hijo a compartir sus juguetes preferidos; déjaselos guardados y así no habrán problemas.
-Si no quiere compartir es mejor distraer su atención, más que retarlo o castigarlo.
-Es bueno hacer un descanso en la mitad llevarle galletas o algo rico para parar un rato y luego retomar las actividades.
A los tres años:
Ya pueden expresar mejor sus sentimientos y entenderse con el otro, sin embargo pasan por cambios de emociones muy rápidos y pueden ir de la alegría a la furia en forma precipitada. Es muy bueno en esta etapa juntarlos con otros niños ya que amplían su mundo, aprenden vocabulario y modos de jugar de los otros. Es una buena edad para educarlos en una mayor generosidad y comenzar a cortar el cordón con la casa.
A los cuatro años:
Ahora ya les entretiene jugar con otros niños, de hecho buscan la compañía de otros. Pero lo hacen más bien para jugar acompañado, es decir cada uno hace lo suyo y se entretienen en forma paralela. Aunque es muy bueno fomentarles su gusto por los otros también es bueno que el niño aprenda a entretenerse sólo y que no siempre necesite de alguien para pasarlo bien.
Lo primero y más importante a considerar es que si un niño es buen amigo (generoso, leal, sensible ante las necesidades del otro), más que seguro que va a tener buenos amigos. Por lo tanto es muy importante educar al niño, desde chico para que aprenda a ser buen amigo, ya que no hay nada más valioso en la vida que las buenas amistades.
Por otra parte hay que tener claro que un niño que desarrolla habilidades sociales es un niño que tendrá capacidad de adaptación y comunicación con su entorno y por el contrario al que le cuesta, puede terminar por encerrarse en una fuerte timidez.
De hecho, durante las últimas dos décadas muchos estudios de especialistas han apuntado a que a menos que los niños alrededor de los seis años de edad alcancen un mínimo de habilidad social, tienen una alta probabilidad de tener más dificultades para relacionarse en la vida. Incluso se afirma que la buena relación entre iguales contribuye en gran medida no sólo al desarrollo cognitivo y social sino, además, a la eficacia con la cual funcionamos como adultos. En este sentido, incluso hay autores que aseguran que el mejor predictor infantil de la adaptación adulta no es el coeficiente intelectual, ni las notas del colegio, ni la conducta en la clase, sino la habilidad con que el niño se relaciona con otros. Los niños que generalmente son rechazados, agresivos, problemáticos, incapaces de mantener una relación cercana con otros niños y que no pueden establecer un lugar para ellos mismos en la cultura de sus iguales, están en condiciones de alto riesgo. Con esto no hay que extremar las cosas, el desarrollo social saludable no requiere que un niño sea “el rey de la fiesta". Lo importante es la calidad más que la cantidad de sus amistades, ya que hay niños que por carácter son más tímidos y ese es un rasgo que hay que respetar.
La amistad por etapas:
Cerca de los dos años
No te imagines que va a ser un niño amoroso dispuesto a compartir los juguetes y a esperar su turno. Si está cerca de los dos años no tiene estás capacidades, por el contrario no querrá prestar nada y esperará siempre hacer todo primero. Esto es lo propio de la edad, en que son muy egocéntricos. Sin embargo, no por esto es conveniente mantenerlos aislados. Ya a tan corta edad comienzan a sentir apego por los niños con que más se avienen y nacen las primeras amistades. Cuanto antes comience a sociabilizar un niño será mejor para él, porque después el hecho de desenvolverse con otros no le costará nada. El niño comienza a descubrir su propio yo y a verse como distinto a su mamá y papá, es en ese minuto cuando se despierta su interés por interactuar con otros niños. Aunque al principio cada niño desarrollará un juego paralelo, esta es una forma de comenzar a conectarse con otros, por último observando lo que el otro hace.
Los niños tienden a construir la amistad según su estilo de juego. Los calmados se buscan para jugar y los muy activos se entretienen entre si.
Consejos para la “actividad social” a esta edad:
-Con una hora es más que suficiente para jugar con un amigo, si es un rato muy largo por lo general terminan aburridos y peleando.
-Trata de que no se junten más de tres niños en un mismo juego porque si no es pelea segura.
-No obligues a tu hijo a compartir sus juguetes preferidos; déjaselos guardados y así no habrán problemas.
-Si no quiere compartir es mejor distraer su atención, más que retarlo o castigarlo.
-Es bueno hacer un descanso en la mitad llevarle galletas o algo rico para parar un rato y luego retomar las actividades.
A los tres años:
Ya pueden expresar mejor sus sentimientos y entenderse con el otro, sin embargo pasan por cambios de emociones muy rápidos y pueden ir de la alegría a la furia en forma precipitada. Es muy bueno en esta etapa juntarlos con otros niños ya que amplían su mundo, aprenden vocabulario y modos de jugar de los otros. Es una buena edad para educarlos en una mayor generosidad y comenzar a cortar el cordón con la casa.
A los cuatro años:
Ahora ya les entretiene jugar con otros niños, de hecho buscan la compañía de otros. Pero lo hacen más bien para jugar acompañado, es decir cada uno hace lo suyo y se entretienen en forma paralela. Aunque es muy bueno fomentarles su gusto por los otros también es bueno que el niño aprenda a entretenerse sólo y que no siempre necesite de alguien para pasarlo bien.