Arelita
29-08-2007, 17:50:10
Buscando una receta por la web encontre esta cantidad de datos que pueden ser utiles mas de una ves. Espero les sirva.
Saludos !
No bote el agua de la cocción de las verduras: hacerlo sería un gran desperdicio porque éstas son ricas en vitaminas y minerales.
¿Desea un caldo nutritivo? Entonces, cueza la carne en agua fría.
Masas diferentes con sabor a queso: si desea obtener este resultado, agregue queso rallado y verá que logrará un sabor muy exitoso.
Ollas y sartenes negros por el uso: eche sal gruesa y con una esponja apenas húmeda (no la moje, porque la sal disuelve el agua) frote bien las paredes de la cacerola. Queda limpísimo.
Paltas maduras: si tiene paltas demasiado duras y verdes y necesita usarlas urgentemente, recurra a este dato: caliente el horno y apáguelo, ponga ahí las paltas envueltas en papel de diario y déjelas durante toda la noche. Al día siguiente podrá consumirlas.
Para pelar almendras: sumérjalas unos minutos en agua caliente, enfríe bajo la llave y podrá retirar la cáscara muy fácilmente.
Congelar claras de huevo: puede hacerlo hasta por tres meses, hasta que realmente las necesite usar. Vácielas en un tiesto plástico tapado y no habrá problemas.
Para evitar que las verduras se descompongan por la humedad del refrigerador: coloque toalla de papel en la base del depósito. Esta absorbe la humedad y los vegetales duran mucho más.
Sea práctica: si calienta los platos en el horno antes de llevarlos a la mesa, evitará que los alimentos pierdan el calor al ser servidos.
Papas fritas: ¿sabías que para que tus papas fritas queden más crujientes y doradas, antes de freírlas, hay que secarlas bien con un paño limpio y luego espolvorearles un poco de harina?.
Carne: el secreto para lograr que una carne quede jugosa está en cocinarla primero en horno bien caliente sin echarle sal. Después baje la llama para completar la cocción. Así se forma alrededor de la carne una costra que impide que se escape el jugo.
Vino: no compre el vino a última hora, es ideal dejarlo reposar por 24 ó 48 horas antes de servirlo. Abra la botella 1 hora antes.
Para sacar las manchas de vino: debe frotar inmediatamente la mancha con jugo de limón y después lavar la prenda como de costumbre. Otro sistema muy bueno es echar en el agua en que va a lavar, unas gotas de agua oxigenada.
Según entendidos: comer nueces, pasas, higos, almendras, sopas y guisos de avena, trigo, cebada y maíz ayudan bastante contra la anemia.
Manchas de fruta: quítelas con una mezcla de una cucharada de agua oxigenada con una taza de agua y unas gotas de amoníaco. También da excelente resultado remojar la mancha en leche caliente antes de tratarla con otro producto.
Manzanas: rócielas con jugo de limón apenas les quite la cáscara, para evitar que se pongan negras. Este dato también lo puede aplicar en duraznos y frutas en general.
Mamaderas: a veces las mamaderas y chupetes toman mal olor. Un dato para eliminarlo es lavándolos con agua caliente y bicarbonato, cepillando muy bien su interior.
Sopa salada: pele una papa grande y sumérjala en la sopa. Déjela unos 10 minutos para que absorba el exceso de sal. Retírela y sirva.
Evite que la sal se humedezca: en el fondo del salero de la cocina coloque un papel absorbente (toalla o servilleta de papel).
Cuando prepare carne en olla: cúbrala poniendo la tapa al revés. Sobre ésta coloque unos cubos de hielo; al cocinarse, el vapor subirá con la tapa fría y volverá a caer sobre la carne. De esta manera se cocina en su propio jugo y conserva todo sabor.
Pan frito en las sopas: aproveche el pan añejo; guárdelo y le servirá para la preparación de sopas y guisos. Resulta mejor que el pan fresco, porque absorbe menos aceite.
Manchas de chicle: lo mejor para solucionar este problema es pasar un hielo por la superficie manchada. (Hágalo durante bastante rato, porque es un proceso lento). Luego de eso, quite el chicle con un cuchillo romo.
Manchas en los cuchillos: hay un secreto para sacar las manchas que aparecen en las hojas de éstos: parta una papa cruda por la mitad y con ella frote enérgicamente el cuchillo por un momento y enjuague bien.
Teléfono higiénico: el teléfono es un artefacto que debería limpiarse periódicamente, porque se usa durante todo el día y lo toman diferentes manos. Límpielo con algodón empapado en alcohol. Queda brillante y es una medida de higiene que vale la pena respetar.
Sándwiches y canapés frescos por varias horas: para que este tipo de alimentos se mantengan frescos, cubra la bandeja con un paño húmedo y bien estrujado.
Exprimidores: para limpiar los exprimidores de plástico, jamás use detergente, porque los plásticos toman el olor y los jugos pueden quedar con mal sabor.
Carne: para que la carne quede blandita, cocínela con tomate (si no tiene natural, use en tarro). El ácido del tomate actúa como un efectivo ablandador natural de las fibras.
Aves blancas: para ablandar las aves, después de limpiarlas se les refriega por dentro y por fuera con la mitad de un limón.
Batidos sin grumos: evite los grumos de los batidos mezclando antes la sal con la harina.
Una sopa rápida: una solución alimenticia rápida de preparar, es la sopa de sémola. Coloque a hervir el caldo y vierta una cucharada de sémola por taza de caldo. Cueza durante 7 minutos.
Tartaleta o pie de manzana: la especia ideal para realzar el sabor de esta fruta es la canela. Al preparar la masa, añada una pizca de canela y haga lo mismo para el relleno.
Pan fresco: este secreto casero se encargará de mantener este alimento siempre fresco. Dentro de la bolsa de pan ponga una ramita de apio.
Exceso de grasa en el caldo: para eliminar el exceso de grasa de un caldo o sopa deje éste enfriar para que la grasa se solidifique; luego retirela con una cuchara.
Los tallos de las acelgas: aprovéchelos para preparaciones de sopas, cremas y guisos, tales como fricasé, tortillas, etc. Límpielos bien, quite los hilos y cuézalos en poca agua caliente con sal.
El ajo: para sazonar con ajo, no hay necesidad de dejar éste en el guiso. Basta con freírlo ligeramente en el aceite o mantequilla que va a ocupar y después retirarlo.
Berenjenas: para que las berenjenas no queden amargas, déjelas remojando un rato en leche.
No pinche las betarragas: al cocerlas, cocínelas con su cáscara y un pedazo del tallo. Pincharlas es un error porque se les va el color. Cuando las pele, vácielas en agua fría; es más fácil sacarles la piel.
Papas más sabrosas: para que sus papas cocidas queden más sabrosas y con una excelente presentación, es recomendable pasarlas por un poco de mantequilla en una sartén caliente. Mover ésta, para evitar revolver con una cuchara y esparcir perejil picado por encima.
Cómo sacar manchas de mantequilla: para sacar las manchas de mantequilla de lana o seda, espolvoree inmediatamente talco para que absorba. Sobre género sintético, limpie con bencina blanca o lave la prenda con agua muy caliente y detergente.
Teteras muy limpias por dentro: hierva una taza de agua con una de vinagre dentro de la tetera y con ello logrará que se desprenda completamente el sarro, quedando muy limpia. Después de esto, enjuague muy bien antes de usarla hirviendo agua pura.
Empanadas: no ponga al horno empanadas al mismo tiempo que otros alimentos que desprendan vapor (por ejemplo asado), porque éste humedece la masa y no quedarían crujientes.
Cómo desmoldar flanes, jaleas o bavarois sin que se rompan: antes de dar vuelta el molde, envuélvalo en un paño de cocina bien caliente. El postre sale sin romperse.
Para flambear: puede usar ron, whisky o coñac. El licor se debe entibiar (no hervir, porque se evapora) antes de vaciarlo sobre lo que quiera flambear.
Se vierte y se enciende un fósforo. Espere a que la llama se apague sola.
Claras de huevo: las claras de huevo que les vayan sobrando, congélelas de a una en las cubetas para hacer hielo: así sabrá cuántas tiene y podrá usar la cantidad exacta que necesite.
Cómo abrir mariscos: póngalos bien lavados en una fuente dentro del microondas. En dos o tres minutos estarán abiertos sin esfuerzo alguno.
Kiwis: para que maduren, colóquelos en una bandeja junto con una manzana y un plátano.
Cómo conservar los quesos: es recomendable guardar en el refrigerador el queso rallado y el fresco. Los maduros chanco y mantecoso es conveniente mantenerlos en un sitio temperado.
Estofados más coloridos: si desea darle un buen color a los estofados, añada una cucharada de salsa de tomates, así logrará un buen tono sin que se note el sabor.
Vienesas: cuando prepare vienesas a la parrilla o en la sartén, espolvoréelas con un poco de harina; esto ayuda a que queden más crujientes y doradas.
Ollas de aluminio: si quiere darles un brillo total, mezcle aceite de cocina y alcohol de quemar en partes iguales. Échelos en una botella, agite fuerte hasta que se mezclen bien, moje en esta solución un paño y frote las ollas, hasta que queden muy brillantes.
Pimientos morrones: para pelar los pimientos morrones, páselos por la llama de la cocina; esto le hará desprender la piel.
Sopa salada: si su sopa o crema le quedo salada, agréguele una cucharadita de azúcar, ésta atenuará la sal.
Vino en los caldos: el vino que se agrega en los consomés se usa para aromatizar el caldo, por lo tanto se debe agregar apartado del fuego. El hervor hace que pierda todo su aroma.
Horno: si en el horno se derrama el batido de un queque o bizcochuelo, empieza a salir humo y olor a quemado. Para evitarlo espolvoree con sal lo que cayó en la lata del horno.
Harina: el secreto para que la harina no se humedezca consiste en poner dentro del tarro donde la guarda una hoja de laurel. Esta absorberá la humedad ambiental y la harina se mantendrá en perfecto estado.
Empanadas crujientes: cuando vuelva a calentar las empanadas o pan amasado en el horno, rócielas con un poco de agua. Esto ayuda para que se caliente bien y queden crujientes.
Salsa de tomates: a veces la salsa de tomates tiene un gusto ácido. Para suavizarlo, agregue una pizca de azúcar y el problema se soluciona.
Tapas: A veces las tapas de los frascos están tan apretadas que no podemos abrirlas. En ese caso, ponga el frasco con la tapa hacia abajo en un recipiente con agua bien caliente. Déjelo unos minutos y después podrá destaparlos fácilmente.
Fiambres: se deben servir a temperatura ambiente, nunca congelados.
Legumbres: para hacerlas revivir, sumérgelas una hora en agua helada con un poquito de vinagre.
Zanahorias: para pelar zanahorias, ráspelas con un rallador, es más rápido que con el cuchillo.
Cómo guardar los caldos: se recomienda dejarlos en el refrigerador y colocarlos en pocillos de vidrio o plástico. Jamás en la misma olla donde se preparó.
Para el acidez del tomate: agregue una pizca de azúcar al tomate para atenuar la acidez.
Una mejor presentación para brochetas: una forma diferente de presentarlas en el cóctel, es haciendo pequeños fierritos o anticuchos, a los cuales al momento de servir se les coloca fruta fresca (melón, duraznos, uvas, frutillas) mezcladas con quesos, cecinas, cebollitas y diversos picles.
Masas para tartaletas saladas: es muy fácil lograr esto. Sólo basta añadir a la mezcla una pizca de hierbas aromáticas como perejil, comino, orégano o tomillo.
Olla a presión: si se mancha con la cocción de alimentos, hágala hervir destapada con agua y torrejas de limón.
Cuando cueza pastas: utilice siempre agua hirviendo y añada las pastas de a poco para que el agua no deje de hervir. Mezcle suavemente para no romperlas y nunca corte los tallarines para ponerlos a cocer.
Harina: se cierne para obtener una preparación esponjosa y aireada.
Pasas: quedan más sabrosas en queques o tortas si las coloca unos minutos al horno y luego las pasa por harina.
Frituras: para que las masas –buñuelo, picarones, etc.- no absorban demasiado aceite al freírla, debe agregársele una cucharadita de vinagre al batido.
Frutillas: durante el lavado y desinfección de las frutillas, no les quite el palito verde: al sacarlo, queda un orificio por el que la fruta absorbe agua o desinfectante, lo que altera notablemente su textura y sabor. Quíteles el palito cuando estén enjuagadas y estiladas.
Helados: si va a servir un postre con bolas de helado, puede dejarlas hechas en el freezer sobre un papel de mantequilla. Sólo tendrá que sacarlas y ponerlas con salsa (de chocolate, frutilla o frambuesas) y decorarla con hojitas de menta.
Mariscos: la mejor forma de que los mariscos boten toda la arena que contienen, consiste en remojarlos en agua muy salada; así la arena se deposita en el fondo del recipiente.
Tablas de cocinar: las tablas que se usan para cortar cebolla, ajos y otros condimentos, generalmente quedan impregnados de fuerte olor. Frótelas con medio limón.
Refrigerador: limpie el refrigerador con una esponja empapada en agua con bicarbonato (2 cucharadas de bicarbonato por litro de agua). Así se eliminan completamente los olores.
Manos con olor a pescado: para quitar el olor a pescado de las manos, frótelas con sal húmeda. Después lávelas con agua y jabón.
Carne al horno: para saber si la carne de ave está cocida, pinche con un tenedor la parte más carnosa; debe salir su jugo claro y no rosado.
Dulces con almendras: no conviene hacerlos en ollas de aluminio porque se ponen negros. Use cacerolas de fierro enlozado o cobre.
Claras de huevos: para que las claras suban en un merengue, bátalas al calor. Jamás use para este fin los huevos recién sacados del refrigerador.
Plantas: ¿sabía que si entierra 5 fósforos (con la parte de azufre hacia abajo) en un macetero, evita que aparezcan gusanos que se coman la planta?
Mermeladas: uno de los problemas al hacer mermelada en casa es el cómo taparlas herméticamente para que no se echen a perder. La forma más sencilla y rápida de hacerlo consiste en guardarla en frascos limpios y secos cuando aún está caliente y taparla con un plástico para cocina. Al enfriarse, este plástico se absorberá hacia dentro haciendo el efecto de vacío y la mermelada se conserva todo el año en perfectas condiciones.
Pollo menos grasoso: el secreto está en poner en su interior una bola de miga de pan, que irá absorbiendo la grasa. Si es necesario, cambie la miga a mitad de cocción.
Puré: si va a guardar puré preparado y no quiere que se añeje, cúbralo con una capa de leche antes de ponerlo al refrigerador. ¡Al recalentar, se bate y queda como recién hecho!
Refrigerador: en algún rincón del refrigerador mantenga siempre medio limón, para que absorba los olores de los alimentos.
Manchas en tazas: las inevitables manchas de café o de té en las tazas de porcelana desaparecen al frotarlas con un paño húmedo con bastante bicarbonato.
Crema: para que la crema batida se mantenga firme sin deshacerse, bátala lentamente al principio y aumente la velocidad poco a poco. Si se bate muy rápido desde el comienzo, absorbe mucho aire y tiende a disolverse.
Congelar: si descongela un alimento, no debe congelarlo nuevamente.
Tragos: siempre eche el azúcar un rato antes de agregar el hielo, porque éste impide que el azúcar se disuelva completamente, lo que influye mucho en el gusto final. El hielo debe agregarse sólo al final, cuando los demás ingredientes se han mezclado entre sí.
Vino: no deje la botella parada, sino que guárdela recostada en un lugar fresco y ojalá oscuro. En caso contrario, entra aire en ella y el vino se oxida.
Vinagre: es un excelente ablandador de carnes: se deja reposar el trozo de ésta en un poco de vinagre por varias horas. Por kilo de carne calcule 4 cucharadas de vinagre.
Tortillas altas y esponjosas: si usa sartén de aluminio o de acero inoxidable, primero caliéntela sin aceite y, por último el batido.
Ensaladas: para que sus ensaladas queden bien aliñadas, en un frasco con tapa agregue aceite, vinagre y los condimentos que más se usan, tales como pimienta, mostaza, sal de ajo, etc. Agregue una cucharadita de agua y agite el frasco tapado hasta que los ingredientes se mezclen muy bien.
Saludos !
No bote el agua de la cocción de las verduras: hacerlo sería un gran desperdicio porque éstas son ricas en vitaminas y minerales.
¿Desea un caldo nutritivo? Entonces, cueza la carne en agua fría.
Masas diferentes con sabor a queso: si desea obtener este resultado, agregue queso rallado y verá que logrará un sabor muy exitoso.
Ollas y sartenes negros por el uso: eche sal gruesa y con una esponja apenas húmeda (no la moje, porque la sal disuelve el agua) frote bien las paredes de la cacerola. Queda limpísimo.
Paltas maduras: si tiene paltas demasiado duras y verdes y necesita usarlas urgentemente, recurra a este dato: caliente el horno y apáguelo, ponga ahí las paltas envueltas en papel de diario y déjelas durante toda la noche. Al día siguiente podrá consumirlas.
Para pelar almendras: sumérjalas unos minutos en agua caliente, enfríe bajo la llave y podrá retirar la cáscara muy fácilmente.
Congelar claras de huevo: puede hacerlo hasta por tres meses, hasta que realmente las necesite usar. Vácielas en un tiesto plástico tapado y no habrá problemas.
Para evitar que las verduras se descompongan por la humedad del refrigerador: coloque toalla de papel en la base del depósito. Esta absorbe la humedad y los vegetales duran mucho más.
Sea práctica: si calienta los platos en el horno antes de llevarlos a la mesa, evitará que los alimentos pierdan el calor al ser servidos.
Papas fritas: ¿sabías que para que tus papas fritas queden más crujientes y doradas, antes de freírlas, hay que secarlas bien con un paño limpio y luego espolvorearles un poco de harina?.
Carne: el secreto para lograr que una carne quede jugosa está en cocinarla primero en horno bien caliente sin echarle sal. Después baje la llama para completar la cocción. Así se forma alrededor de la carne una costra que impide que se escape el jugo.
Vino: no compre el vino a última hora, es ideal dejarlo reposar por 24 ó 48 horas antes de servirlo. Abra la botella 1 hora antes.
Para sacar las manchas de vino: debe frotar inmediatamente la mancha con jugo de limón y después lavar la prenda como de costumbre. Otro sistema muy bueno es echar en el agua en que va a lavar, unas gotas de agua oxigenada.
Según entendidos: comer nueces, pasas, higos, almendras, sopas y guisos de avena, trigo, cebada y maíz ayudan bastante contra la anemia.
Manchas de fruta: quítelas con una mezcla de una cucharada de agua oxigenada con una taza de agua y unas gotas de amoníaco. También da excelente resultado remojar la mancha en leche caliente antes de tratarla con otro producto.
Manzanas: rócielas con jugo de limón apenas les quite la cáscara, para evitar que se pongan negras. Este dato también lo puede aplicar en duraznos y frutas en general.
Mamaderas: a veces las mamaderas y chupetes toman mal olor. Un dato para eliminarlo es lavándolos con agua caliente y bicarbonato, cepillando muy bien su interior.
Sopa salada: pele una papa grande y sumérjala en la sopa. Déjela unos 10 minutos para que absorba el exceso de sal. Retírela y sirva.
Evite que la sal se humedezca: en el fondo del salero de la cocina coloque un papel absorbente (toalla o servilleta de papel).
Cuando prepare carne en olla: cúbrala poniendo la tapa al revés. Sobre ésta coloque unos cubos de hielo; al cocinarse, el vapor subirá con la tapa fría y volverá a caer sobre la carne. De esta manera se cocina en su propio jugo y conserva todo sabor.
Pan frito en las sopas: aproveche el pan añejo; guárdelo y le servirá para la preparación de sopas y guisos. Resulta mejor que el pan fresco, porque absorbe menos aceite.
Manchas de chicle: lo mejor para solucionar este problema es pasar un hielo por la superficie manchada. (Hágalo durante bastante rato, porque es un proceso lento). Luego de eso, quite el chicle con un cuchillo romo.
Manchas en los cuchillos: hay un secreto para sacar las manchas que aparecen en las hojas de éstos: parta una papa cruda por la mitad y con ella frote enérgicamente el cuchillo por un momento y enjuague bien.
Teléfono higiénico: el teléfono es un artefacto que debería limpiarse periódicamente, porque se usa durante todo el día y lo toman diferentes manos. Límpielo con algodón empapado en alcohol. Queda brillante y es una medida de higiene que vale la pena respetar.
Sándwiches y canapés frescos por varias horas: para que este tipo de alimentos se mantengan frescos, cubra la bandeja con un paño húmedo y bien estrujado.
Exprimidores: para limpiar los exprimidores de plástico, jamás use detergente, porque los plásticos toman el olor y los jugos pueden quedar con mal sabor.
Carne: para que la carne quede blandita, cocínela con tomate (si no tiene natural, use en tarro). El ácido del tomate actúa como un efectivo ablandador natural de las fibras.
Aves blancas: para ablandar las aves, después de limpiarlas se les refriega por dentro y por fuera con la mitad de un limón.
Batidos sin grumos: evite los grumos de los batidos mezclando antes la sal con la harina.
Una sopa rápida: una solución alimenticia rápida de preparar, es la sopa de sémola. Coloque a hervir el caldo y vierta una cucharada de sémola por taza de caldo. Cueza durante 7 minutos.
Tartaleta o pie de manzana: la especia ideal para realzar el sabor de esta fruta es la canela. Al preparar la masa, añada una pizca de canela y haga lo mismo para el relleno.
Pan fresco: este secreto casero se encargará de mantener este alimento siempre fresco. Dentro de la bolsa de pan ponga una ramita de apio.
Exceso de grasa en el caldo: para eliminar el exceso de grasa de un caldo o sopa deje éste enfriar para que la grasa se solidifique; luego retirela con una cuchara.
Los tallos de las acelgas: aprovéchelos para preparaciones de sopas, cremas y guisos, tales como fricasé, tortillas, etc. Límpielos bien, quite los hilos y cuézalos en poca agua caliente con sal.
El ajo: para sazonar con ajo, no hay necesidad de dejar éste en el guiso. Basta con freírlo ligeramente en el aceite o mantequilla que va a ocupar y después retirarlo.
Berenjenas: para que las berenjenas no queden amargas, déjelas remojando un rato en leche.
No pinche las betarragas: al cocerlas, cocínelas con su cáscara y un pedazo del tallo. Pincharlas es un error porque se les va el color. Cuando las pele, vácielas en agua fría; es más fácil sacarles la piel.
Papas más sabrosas: para que sus papas cocidas queden más sabrosas y con una excelente presentación, es recomendable pasarlas por un poco de mantequilla en una sartén caliente. Mover ésta, para evitar revolver con una cuchara y esparcir perejil picado por encima.
Cómo sacar manchas de mantequilla: para sacar las manchas de mantequilla de lana o seda, espolvoree inmediatamente talco para que absorba. Sobre género sintético, limpie con bencina blanca o lave la prenda con agua muy caliente y detergente.
Teteras muy limpias por dentro: hierva una taza de agua con una de vinagre dentro de la tetera y con ello logrará que se desprenda completamente el sarro, quedando muy limpia. Después de esto, enjuague muy bien antes de usarla hirviendo agua pura.
Empanadas: no ponga al horno empanadas al mismo tiempo que otros alimentos que desprendan vapor (por ejemplo asado), porque éste humedece la masa y no quedarían crujientes.
Cómo desmoldar flanes, jaleas o bavarois sin que se rompan: antes de dar vuelta el molde, envuélvalo en un paño de cocina bien caliente. El postre sale sin romperse.
Para flambear: puede usar ron, whisky o coñac. El licor se debe entibiar (no hervir, porque se evapora) antes de vaciarlo sobre lo que quiera flambear.
Se vierte y se enciende un fósforo. Espere a que la llama se apague sola.
Claras de huevo: las claras de huevo que les vayan sobrando, congélelas de a una en las cubetas para hacer hielo: así sabrá cuántas tiene y podrá usar la cantidad exacta que necesite.
Cómo abrir mariscos: póngalos bien lavados en una fuente dentro del microondas. En dos o tres minutos estarán abiertos sin esfuerzo alguno.
Kiwis: para que maduren, colóquelos en una bandeja junto con una manzana y un plátano.
Cómo conservar los quesos: es recomendable guardar en el refrigerador el queso rallado y el fresco. Los maduros chanco y mantecoso es conveniente mantenerlos en un sitio temperado.
Estofados más coloridos: si desea darle un buen color a los estofados, añada una cucharada de salsa de tomates, así logrará un buen tono sin que se note el sabor.
Vienesas: cuando prepare vienesas a la parrilla o en la sartén, espolvoréelas con un poco de harina; esto ayuda a que queden más crujientes y doradas.
Ollas de aluminio: si quiere darles un brillo total, mezcle aceite de cocina y alcohol de quemar en partes iguales. Échelos en una botella, agite fuerte hasta que se mezclen bien, moje en esta solución un paño y frote las ollas, hasta que queden muy brillantes.
Pimientos morrones: para pelar los pimientos morrones, páselos por la llama de la cocina; esto le hará desprender la piel.
Sopa salada: si su sopa o crema le quedo salada, agréguele una cucharadita de azúcar, ésta atenuará la sal.
Vino en los caldos: el vino que se agrega en los consomés se usa para aromatizar el caldo, por lo tanto se debe agregar apartado del fuego. El hervor hace que pierda todo su aroma.
Horno: si en el horno se derrama el batido de un queque o bizcochuelo, empieza a salir humo y olor a quemado. Para evitarlo espolvoree con sal lo que cayó en la lata del horno.
Harina: el secreto para que la harina no se humedezca consiste en poner dentro del tarro donde la guarda una hoja de laurel. Esta absorberá la humedad ambiental y la harina se mantendrá en perfecto estado.
Empanadas crujientes: cuando vuelva a calentar las empanadas o pan amasado en el horno, rócielas con un poco de agua. Esto ayuda para que se caliente bien y queden crujientes.
Salsa de tomates: a veces la salsa de tomates tiene un gusto ácido. Para suavizarlo, agregue una pizca de azúcar y el problema se soluciona.
Tapas: A veces las tapas de los frascos están tan apretadas que no podemos abrirlas. En ese caso, ponga el frasco con la tapa hacia abajo en un recipiente con agua bien caliente. Déjelo unos minutos y después podrá destaparlos fácilmente.
Fiambres: se deben servir a temperatura ambiente, nunca congelados.
Legumbres: para hacerlas revivir, sumérgelas una hora en agua helada con un poquito de vinagre.
Zanahorias: para pelar zanahorias, ráspelas con un rallador, es más rápido que con el cuchillo.
Cómo guardar los caldos: se recomienda dejarlos en el refrigerador y colocarlos en pocillos de vidrio o plástico. Jamás en la misma olla donde se preparó.
Para el acidez del tomate: agregue una pizca de azúcar al tomate para atenuar la acidez.
Una mejor presentación para brochetas: una forma diferente de presentarlas en el cóctel, es haciendo pequeños fierritos o anticuchos, a los cuales al momento de servir se les coloca fruta fresca (melón, duraznos, uvas, frutillas) mezcladas con quesos, cecinas, cebollitas y diversos picles.
Masas para tartaletas saladas: es muy fácil lograr esto. Sólo basta añadir a la mezcla una pizca de hierbas aromáticas como perejil, comino, orégano o tomillo.
Olla a presión: si se mancha con la cocción de alimentos, hágala hervir destapada con agua y torrejas de limón.
Cuando cueza pastas: utilice siempre agua hirviendo y añada las pastas de a poco para que el agua no deje de hervir. Mezcle suavemente para no romperlas y nunca corte los tallarines para ponerlos a cocer.
Harina: se cierne para obtener una preparación esponjosa y aireada.
Pasas: quedan más sabrosas en queques o tortas si las coloca unos minutos al horno y luego las pasa por harina.
Frituras: para que las masas –buñuelo, picarones, etc.- no absorban demasiado aceite al freírla, debe agregársele una cucharadita de vinagre al batido.
Frutillas: durante el lavado y desinfección de las frutillas, no les quite el palito verde: al sacarlo, queda un orificio por el que la fruta absorbe agua o desinfectante, lo que altera notablemente su textura y sabor. Quíteles el palito cuando estén enjuagadas y estiladas.
Helados: si va a servir un postre con bolas de helado, puede dejarlas hechas en el freezer sobre un papel de mantequilla. Sólo tendrá que sacarlas y ponerlas con salsa (de chocolate, frutilla o frambuesas) y decorarla con hojitas de menta.
Mariscos: la mejor forma de que los mariscos boten toda la arena que contienen, consiste en remojarlos en agua muy salada; así la arena se deposita en el fondo del recipiente.
Tablas de cocinar: las tablas que se usan para cortar cebolla, ajos y otros condimentos, generalmente quedan impregnados de fuerte olor. Frótelas con medio limón.
Refrigerador: limpie el refrigerador con una esponja empapada en agua con bicarbonato (2 cucharadas de bicarbonato por litro de agua). Así se eliminan completamente los olores.
Manos con olor a pescado: para quitar el olor a pescado de las manos, frótelas con sal húmeda. Después lávelas con agua y jabón.
Carne al horno: para saber si la carne de ave está cocida, pinche con un tenedor la parte más carnosa; debe salir su jugo claro y no rosado.
Dulces con almendras: no conviene hacerlos en ollas de aluminio porque se ponen negros. Use cacerolas de fierro enlozado o cobre.
Claras de huevos: para que las claras suban en un merengue, bátalas al calor. Jamás use para este fin los huevos recién sacados del refrigerador.
Plantas: ¿sabía que si entierra 5 fósforos (con la parte de azufre hacia abajo) en un macetero, evita que aparezcan gusanos que se coman la planta?
Mermeladas: uno de los problemas al hacer mermelada en casa es el cómo taparlas herméticamente para que no se echen a perder. La forma más sencilla y rápida de hacerlo consiste en guardarla en frascos limpios y secos cuando aún está caliente y taparla con un plástico para cocina. Al enfriarse, este plástico se absorberá hacia dentro haciendo el efecto de vacío y la mermelada se conserva todo el año en perfectas condiciones.
Pollo menos grasoso: el secreto está en poner en su interior una bola de miga de pan, que irá absorbiendo la grasa. Si es necesario, cambie la miga a mitad de cocción.
Puré: si va a guardar puré preparado y no quiere que se añeje, cúbralo con una capa de leche antes de ponerlo al refrigerador. ¡Al recalentar, se bate y queda como recién hecho!
Refrigerador: en algún rincón del refrigerador mantenga siempre medio limón, para que absorba los olores de los alimentos.
Manchas en tazas: las inevitables manchas de café o de té en las tazas de porcelana desaparecen al frotarlas con un paño húmedo con bastante bicarbonato.
Crema: para que la crema batida se mantenga firme sin deshacerse, bátala lentamente al principio y aumente la velocidad poco a poco. Si se bate muy rápido desde el comienzo, absorbe mucho aire y tiende a disolverse.
Congelar: si descongela un alimento, no debe congelarlo nuevamente.
Tragos: siempre eche el azúcar un rato antes de agregar el hielo, porque éste impide que el azúcar se disuelva completamente, lo que influye mucho en el gusto final. El hielo debe agregarse sólo al final, cuando los demás ingredientes se han mezclado entre sí.
Vino: no deje la botella parada, sino que guárdela recostada en un lugar fresco y ojalá oscuro. En caso contrario, entra aire en ella y el vino se oxida.
Vinagre: es un excelente ablandador de carnes: se deja reposar el trozo de ésta en un poco de vinagre por varias horas. Por kilo de carne calcule 4 cucharadas de vinagre.
Tortillas altas y esponjosas: si usa sartén de aluminio o de acero inoxidable, primero caliéntela sin aceite y, por último el batido.
Ensaladas: para que sus ensaladas queden bien aliñadas, en un frasco con tapa agregue aceite, vinagre y los condimentos que más se usan, tales como pimienta, mostaza, sal de ajo, etc. Agregue una cucharadita de agua y agite el frasco tapado hasta que los ingredientes se mezclen muy bien.