TS.
14-05-2008, 18:53:53
EL DUENDE TRISTE
A 10 kilómetros de la comuna de Panguipulli, existe un fundo de Don Carlos Alarcón, que estaba rodeado de grandes hijuelas mapuches, este fundo contaba con grandes campamentos donde vivían los obreros, también en ese lugar se encontraba una casa que no había sido habitada durante muchos años.
Dicha construcción tenía un recinto lleno de hierbas, un corredor y un subterráneo. Cierto día tuvieron que ir a esta habitación por motivos de trabajo. Esta familia contaba con un gran número de personas, después de un tiempo estando todos junto una noche en la cena, empiezan a golpear a un obrero su cabeza contra las vigas de la casa y esto fue haciéndose rutina, estos golpes empezaron hacer contestados lo cual dio motivo a grandes confusiones con este obrero.
Entonces una noche deciden sentarse en otro lugar para que vieran que ruidos eran lo que sentían, un hermano de este obrero salió muy furioso con un tizón de fuego ardiendo a ver que era lo que sucedía, pensó que era un ternero que guardaban en el subterráneo, el cual no estaba allí. Un día mientras caminaba encontró un jefe mapuche y establecieron una conversación por todo lo que ocurría en aquel lugar, que cada noche se escuchaba golpear de las vigas de la casa y lloraba una guagua desesperadamente como pidiendo auxilio. Este jefe mapuche luego respondió que antes había vivido en esta casa un matrimonio joven que trabajaba en el fundo y luego de haber trabajado por un mes, este matrimonio solía tocar la guitarra todas las noches se decía que un duende había llegado a enseñarles a tocar y después de haber aprendido se decidieron a irse de la casa y de el fundo; por eso que se dice que se escuchan golpes extraños, llorar una guagua es el duende que se quedó solo y llora al no ver su dueño y la tristeza que le rodea por las largas noches de soledad. Esta leyenda pasó en el año 1940.
EL ROBO DE LA NOVIA
Cuenta la familia Cayulef Caniullan que los mapuches han incursionado en distintos estilos para contraer matrimonio. Aunque algunas tradiciones han ido desapareciendo, sin embargo, algunas costumbres, de una comunidad a otra varían.
El lefuentún o rapto de la novia, aquí el osado joven irrumpe apasionado en la casa de la mujer, acompañados de parientes y amigos, la raptaron pese a los gritos desesperadamente de ella, cuenta además esta familia que los más ancianos en algunos casos a la novia le quemaban los pies para que no se escapara.
El mafun, otro estilo más civilizado, curiosamente similar a los que usaba los huincas, la familia de la novio enviaba a un mensajero a conversar con los padres de la novia para pedir la autorización para el casamiento. Si estos aceptaban el novio llevaría los regalos como animales, caballos para acordar el compromiso con una gran fiesta.
El negapitún o robo de la novia en este tipo de matrimonio los enamorados están de cuerdo e incluso algunos podían mantener discretamente relaciones por años, durante la noche el joven “robaba” a la novia, lógicamente con su consentimiento. Se establecía el compromiso con una gran comida, este es el tipo de matrimonio que más se practicaba, pero por lo general los mapuches se casaban bajo las ordenes de los loncos o de los más ancianos, y además para la mujer mapuche un buen marido debería ser muy trabajador y preocupado de su hogar, se dice que el amor se manifiesta preocupándose de la mantención y adelanto de las siembras para tener cuando llegue el invierno y así estén bien alimentados, pero las preocupaciones como la infidelidad y embriaguez dilapidadas por muchas mujeres, se consideraban algo negativo sólo cuando el hombre se ponía celoso y violento y no por el hecho en sí mismo.
LEYENDA DEL RIO HUEICO
En la comunidad mapuche de Río Hueico vivía una familia española que tenía un hijo de unos 13 años que le gustaba el deporte y la pesca una tarde se decidió ir de pesca al río Hueico, para buscar su alimentación diaria. Al momento de lanzar su carnada, miró despirituadamente y se dio cuenta que lo miraba una joven hermosa de cabellos rubios que tenía la mitad de su cuerpo en forma de pez, este joven se acercó a la muchacha y esta le dijo que estaba prisionera debajo de una roca y que el era el indicado para salvarla; sin embargo tendría que ir a su casa a buscar un picador, pero esta debería estar sin uso, el muchacho enamorado por la belleza de la joven fue rápidamente a buscar lo que le había pedido, llegó a su habitación y le contó a su padre lo que le había sucedido, pero éste no le creyó pensando que era un chiste lo que el decía, conseguida la herramienta el joven salió a su casa sin que se diera cuenta, sus papas.
Empezó a oscurecer y su padre, entonces comenzó a preguntar a sus vecinos si habrían visto a su hijo, pero nadie lo había visto, entonces recordó las palabras de su hijo; salieron por él por el cerro alumbrados con chonchones y llegaron a orillas del río sin encontrar nada. Al otro día volvieron y trajeron una canoa, buscaron con arañas, hechizos pero no encontraron al muchacho, fue tragado o quizás la reina del río se lo llevó, nada se sabe hasta el día de hoy, pero muchos lugareños aseguran que en las noches oscuras de lluvia se escuchan golpes de picador que se pierden en la lejanía del fondo del río Hueico, y según dicen la fiesta que este joven se fue encantado para nunca más volver a su casa sino que estará en las profundidades de aquel río.
LEYENDA DE LAS ISLAS DEL LAGO CALAFQUEN
Un campesino cuenta el porque el nombre de la Isla Calafquen. En una ocasión, un cacique de Huitag y otro de Calafquén, pelearon por la posesión de la Isla grande que está en el Lago Calafquén, los separaron y les propusieron que hicieran una apuesta, que sería el que llegara primero a la Isla, éste se quedaría con ella.
Aceptaron y subieron a sus canoas, alistándose en cuanto dieran la señal desde la orilla, los concurrentes se lanzaron también a nado por las aguas, gritando por su preferido.
El cacique Calafquén llegó primero y se sentó a esperar a su contrincante. El perdedor aceptó su derrota y se abrazaron y besaron.
Hasta el día de hoy la Isla lleva el nombre del cacique ganador “Calafquén”
LEYENDA DEL DUENDE
La familia Hueitra, cenaba como todas las tardes lo asían y de pronto sintieron ruidos en el techo, a lo cual no le hacen caso. Más tarde vuelven a sentir los ruidos, ellos pensaron que eran gatos o ratones que golpean el techo, ellos golpearon con un palo, con lo cual los ruidos se acabaron, ellos siguieron cenando sin darle mayor importancia, pero al rato después sintieron nuevos ruidos, esta vez en la ventana, con lo que la familia se asustó mucho. El jefe de hogar salió con una escopeta, pero al darse cuenta que no era un gato le dio miedo y llamó a su señora para que viera lo mismo que él. Estaban en lo alto de la casa, desnudos, de aproximadamente metro y medio, tenían orejas grandes, cara de viejos y usaban un hermoso gorro de lana.
El jefe de hogar, ante lo que estaba viendo y sin saber que hacer, le disparó a una de las criaturas, pero ésta en vez de herir, se ríe como burlándose de él, a lo cual el jefe de hogar reacciona disparándole nuevamente, pero la criatura se reía y hablaba, lo que puso muy nerviosa a toda la familia. Rato después esta criatura, que los estaba viendo de lo alto de la casa, se tira por los aíres pareciendo volar y cuando tocó el suelo corrió rápidamente hacia el corral de los animales. La familia corrió tras él, pero no lo podían ver, este se empieza a desvanecer desapareciendo misteriosamente.
La familia Hueitra, sorprendida por lo que había vivido, fueron donde los vecinos y le contaron lo que habían visto. Los demás confirmaron que habían estado ante la presencia de un duende y desde ese momento nunca más volvió a aparecer.
LEYENDA DE LOS CAJONES
Cuenta la leyenda que el sector de los Cajones, cerca de Coñaripe, fue asesinado brutalmente un hombre campesino en la cual le cortaron la cabeza, desde entonces este hombre o como la gente dice el descabezado, se aparece por las noches, sorprendiendo a cualquier transeúnte solitario, provocándole un miedo terrible y logrando que la gente se pierda en la montaña asiéndole aparecer cualquier visión por el camino.
Si alguno de ustedes pasa por ese lugar, tenga presente que la persona que se le pueda acercar es un hombre vestido con manta Castilla y un sombrero, pero sin cabeza, con un lindo caballo alazán que sale de una profunda quebrada que está muy cerca del volcán Mocho, dice mucha gente, que este hombre que se ve, es el demonio, porque cuándo lo ven da mucho miedo ya que sale un fuerte remolino que aparece por los árboles, saliendo al mismo instante un mal olor desde aquella quebrada. Para ir a aquel lugar se debe ir acompañado con una persona que sea valiente y que no le hable groserías, porque las montañas son celosas y por eso dicen que se aparece atemorizando a las personas que transitan por las cordilleras de aquel lugar...
LEYENDA DEL TESORO EN CALAFQUEN
Se cuenta que hace muchos años atrás, a esta zona venían personas con el propósito de colonizar, éstos viajaban por las aguas del Lago Calafquén y traían su frágiles y pequeñas embarcaciones cargadas de tesoros y riquezas para establecerse en la Comuna de Panguipulli. Debido a los fuertes temporales, algunas de estas embarcaciones se hundieron, sus tripulantes perecieron y sus riquezas y tesoros se fueron a las profundidades de Calafquén.
Cuenta la leyenda que en los días de viento, se sienten sonar campanas y hermosas melodías, que según lugareños son las personas que desaparecieron en el hundimiento, que tienen sus propios reino en el fondo del lago y que existen muchos tesoros, los cuales puedes encontrar solo si eres en ello y escuchas las melodías, o si bajan a las profundidades dellago.
LEYENDA DEL LAGO MELLIZO
En el fundo cerca de Liquiñe, vivía una familia mapuche, un lugareño cuenta que esta familia tenía un hijo de 15 años de edad, al cual le gustaba ir de pesca todos los fines de semana, una tarde el muchacho fue de pesca a orillas del lago El Mellizo, para buscar la ración diaria, al momento de lanzar su carnada miró, espirituadamente la aparición de una hermosa joven que lo miraba con ojos de súplica, se le acercó y le dijo que estaba prisionera debajo de un tronco y que él era la persona indicada para rescatarla, sin embargo tendría que volver al poblado a buscar un hacha, pero esta debía ser nueva, sin uso; el muchacho encantado por la joven, fue rápidamente a buscar lo que había pedido, llegó a su casa y contó a su madre lo que había sucedido, pero ella no le creyó pensando que era una broma. Conseguida la herramienta salió de su casa sin avisar a su madre, pero esta pensó que iría de pesca nuevamente.
Empezó a oscurecerse, la madre se asusto, entonces pregunto a sus vecinos si quizás habrían visto a su hijo, ellos le contestaron que no, entonces recordó lo que su hijo le contó.
Salieron por el cerro en busca del muchacho, alumbrados con chonchones y llegaron a orillas del lago pero él no estaba, solo su ropa estaba sobre el pasto a orillas del lago. Al otro día volvieron y trajeron una canoa y buscaron con arañas pero no tocaron el fondo del lago, el muchacho fue tragado o quizás la reina del lago se lo llevó. Los llantos y desesperaciones de los familiares llegó a tal extremo, que llegaron a pensar en desaguar el lago haciendo una salida hacia la pendiente, pero todo fue inútil ya que solo consiguieron que este desagüe formara con el tiempo otro laguito más abajo, pues de ahí viene el nombre del lago Mellizo.
Se cuenta que al caminar por la rivera del lago, se mueven los arbustos como si estuvieran en algo misterioso o hubieran corredores imaginarios bajo el fondo de aquel lago, muchos lugareños cuentan que en las noches de luna se escuchan golpes de hacha que se pierden en la lejanía del fondo del lago.
El muchacho fue un misterio ya que nunca se encontró, pero el lago sigue siendo una realidad.
LEYENDA DEL CERRO QUECHUMALAL
Una mañana, como todos los días, un campero salió con su caballo y su perro en busca de sus animales, que se encontraban en lo alto del cerro Quechumalal. Este al llegar a la cima, observó algo extraño en la laguna, la que se encuentra en el valle de este cerro. Al acercarse vió que se trataba de una hermosa mujer de cabellos largos y rubios, que se peinaba cuidadosamente en una roca. Este al no estar acostumbrado al ver tan exuberante belleza, en este solitario lugar y al querer llamar la atención de la joven, sin mediar consecuencia le silbó y esta al verse observada se lanzó a las aguas de la laguna formándose un inmenso marullo en la laguna. El campero asustado, por todo lo ocurrido y olvidándose de lo que le habían encomendado, volvió a contar lo que había visto a sus compañeros de trabajo, lo cual nadie le creyó, todos se burlaban de aquel trabajador, pero el contento con la preciosura que había visto. Pasaron los días de lo sucedido y ante la insistencia del campero, los demás trabajadores optaron por acompañarlo, pero al llegar hasta la misma laguna lo único que pudieron ver fue que la laguna se estaba secando y cuán grande fue la sorpresa al ver que el lugar donde él había visto la bella niña sentada, quedaban unos rastros que se perdían en el fondo de la laguna, además se divisaba una cueva debajo de la piedra en la cual estaba sentada, la que al parecer le había servido de hogar.
Hasta el día de hoy, existe en lo alto del cerro Quechumalal, los rastros en la laguna y unas huellas que indican como si una persona se hubiera arrastrado hasta la desembocadura del lago Riñihue.
HISTORIA PANGUIPULLI
Asentamiento de la comuna de Panguipulli que alrededor de 1875, cuándo era, hábito por la gente mapuche y para ello era el nombre, Chilcoco, donde hoy esta rodeado por una gran población, no indígena pero de grandes valores, para la raza mapuche. En el año 1900 comenzaron a llegar emigrantes desde otros países como españoles en busca de tesoros y comprando los terrenos en pequeñas hectáreas y más tarde comenzaron a aumentar llegando a ser grandes fundos y engañando a los mapuches que no sabían nada de leyes para poderse defender de aquellas personas que lograron tomarse los campos de los indígenas antiguos de esta comuna.
Según se dice que estas compras se hicieron bajo el título “Mercedes”, sin ninguna revisión legal, que le permitieran a los indígenas de protegerse de sus propias ventas, que más tarde fueron una serie de problemas para los vendedores porque sus deslindes, de pronto empezaron a ensanchar sus terrenos expulsando por la fuerza a los débiles indígenas que no tenían lo suficientes recursos para poder viajar a la comuna de Panguipulli. Los colonos también usaron del dominio de la lengua mapuche y de sus astucias, lograron intimidarlos para que ellos o familiares llegaran a tal extremo que tuvieron emigrar al vecino país, esta gente que han actuado en forma tan desaforada, debieron vencer muchas adversidades, como el aislamiento y la rigurosidad de esta comuna y los indígenas perdiendo sus propias tradiciones en sus comunidades.
LEYENDA DE LA MUJER TRAICIONERA
Cuenta un anciano de la localidad de Llonguahue, que un día de verano se sentía el renacer de la vida, con la fragancia de la naturaleza y el cantar de los humildes pájaros que empezaban a despedir el día, este hombre recorría el camino, desde campamento del medio camino a Llongahue, eran como las nueve de la noche, cuando él hacia su trayecto por aquel camino, de repente sintió un escalofrío en su cuerpo a la llegada de un portón a mano derecha entrando a la primera casa de aquel lugar, cuando logra pasar unos centímetros de aquella pasada sale una niña morena de 1,60 mts., vestida con un pañuclón y la cabeza amarrada con un paño negro y con dos pollos en la mano, uno era de color negro y el otro amarillo, los ojos de esa mujer llegaban a blanquear, por que en su cuerpo dicen que estaba metido el demonio, cuando logra salir al camino, más atrás, se vieron tres fuegos pequeños que la acompañaban, pero el hombre al ver esta hechicera, sintió un gran miedo que ni siquiera supo su nombre, por el susto salió arrancando.
Dicen mucho lugareños, que estos hechos pasaron, tres meses seguidos, sin saber quién era la mujer que llegaba a la misma hora, en el mismo lugar; esta hechicera trabajaba con tres duendes que tenía en su casa para “Traicionar o enamorar” a los hombres de su edad o jóvenes que a ella le gustaban, su astucia e inteligencia se manifestaban de muchas maneras sabiendo engañar, cuando así lo quería con secretos de magia negra, con los cuales asía una rogativa con pollos, diciéndoles a los duendes (tifa chi wuentru iyufin) deseo a este hombre, por favor acércamelo, así conseguía a sus víctimas. Después de ilusionar a muchos pasajeros se desaparecía lentamente del camino, entrando con un remolino de viento entre los arbustos que estaban cerca de dos casa, quedando solamente un olor fragante que no se soportaba.
Se dice además que esta mujer, bruja los dìas martes y viernes, sacrificaba un ave sacándole la sangre y regándola hacia los cuatro puntos cardinales, en medio de un gran silencio empezaban las oraciones y sacrificio, para obtener buenos resultados en su conquista de los hombres, además se dice que esta mujer en estos mismos días se aparece en una garita esperando locomoción entre las una y dos de la tarde, como cualquier pasajero normal para viajar hasta la comuna de Panguipulli, donde allí elegía a su próxima víctima.
Según dicen testigos que aún se siente la sensación de la mujer que por esas horas está esperando locomoción, para invitar algún hombre bueno a conocer su intimidad.
En esta investigación quiero agradecer a los informantes que ayudaron a dar vida a esta historia que es real y vivida por un anciano que vive en aquella localidad. El informante reserva su identidad por motivos personales, hecho ocurrido en 1982.
HISTORIA DE PANGUIPULLI 2.0
Hace más de 60 años, cuándo Panguipulli recién era una pequeña comarca, un hecho conmovió a sus pocos habitantes y sus recuerdos aún siguen vivos, esto ocurrió en las cercanías de un callejón denominado “El Tropezón”, ubicado en un parque, al llegar a unos de los barrios del pueblo, una mañana del mes de febrero, unos leñadores encontraron un cadáver de una mujer de unos 28 años junto a su hijo recién nacido, se comentó que esta mujer habría huido de su marido, él cual quería matar; ella se escapó, se escondió en los alrededores del pueblo, su avanzado embarazo comenzó a ceder, los dolores del parto fueron muy intensos y en esos momento no hubo nadie que escuchara sus gritos de ayuda y desesperación para ayudarla, la pobre mujer dio a luz esa misma noche y en esas condiciones su hijo nació muerto y luego de varias horas también falleció, en el mismo lugar, quedando ambos cadáveres en aquel barrio, muchos vecinos dieron aviso de su hallazgo, la cual fueron levantados de allí y el hecho se hizo público, sin embargo, nadie reconoció los cuerpos y no llegó ningún familiar, quedando en completo anonimato, con el pasar de los años, Panguipulli creció y las construcciones se expandieron, el lugar antes mencionado se pueblo, pero el parque se mantiene intacto, no se cortó ningún árbol, los que han guardado para siempre el misterio suceso. La gente transita por el sector, mas aun en verano, ya que el camino a la playa se hace más corto y fácil; en las noches de verano, unos jóvenes se encontraron en el parque y se pusieron a conversar, ya casi media noche, cuando de pronto quedaron perplejos al oír horrendos gritos de una mujer que pedía auxilio porque su hijo moría; los gritos eran tan escalofriantes que ellos salieron corriendo.
Al día siguiente al comentar lo ocurrido, surgieron nuevas historias y muchas personas que viven cerca del lugar o que transitan habitualmente por el parque, relataron hechos similares, cuentan algunos que han visto una silueta de una mujer delgada con una especie de túnica blanca que corre de árbol en árbol, ocultándose y gritando con mucho dolor, por la lamentable pérdida de un ser querido.
Hoy todos conocen esta leyenda y es común pensar que la angustiada madre era muy imprevista para manifestar su dolor, de ella entre los vecinos del sector. Se dice que estos hechos ocurren en los años impares y en las noches de verano de en las que hace mucho calor, también se dice que el espíritu angustiado de esta mujer quedo grabado en este callejón del parque autóctono de robles y encinas antiguos que en el lugar hay este verano, más de alguien sorprenderán los triste lamentos y gritos que atemorizan a las transeúntes.
A 10 kilómetros de la comuna de Panguipulli, existe un fundo de Don Carlos Alarcón, que estaba rodeado de grandes hijuelas mapuches, este fundo contaba con grandes campamentos donde vivían los obreros, también en ese lugar se encontraba una casa que no había sido habitada durante muchos años.
Dicha construcción tenía un recinto lleno de hierbas, un corredor y un subterráneo. Cierto día tuvieron que ir a esta habitación por motivos de trabajo. Esta familia contaba con un gran número de personas, después de un tiempo estando todos junto una noche en la cena, empiezan a golpear a un obrero su cabeza contra las vigas de la casa y esto fue haciéndose rutina, estos golpes empezaron hacer contestados lo cual dio motivo a grandes confusiones con este obrero.
Entonces una noche deciden sentarse en otro lugar para que vieran que ruidos eran lo que sentían, un hermano de este obrero salió muy furioso con un tizón de fuego ardiendo a ver que era lo que sucedía, pensó que era un ternero que guardaban en el subterráneo, el cual no estaba allí. Un día mientras caminaba encontró un jefe mapuche y establecieron una conversación por todo lo que ocurría en aquel lugar, que cada noche se escuchaba golpear de las vigas de la casa y lloraba una guagua desesperadamente como pidiendo auxilio. Este jefe mapuche luego respondió que antes había vivido en esta casa un matrimonio joven que trabajaba en el fundo y luego de haber trabajado por un mes, este matrimonio solía tocar la guitarra todas las noches se decía que un duende había llegado a enseñarles a tocar y después de haber aprendido se decidieron a irse de la casa y de el fundo; por eso que se dice que se escuchan golpes extraños, llorar una guagua es el duende que se quedó solo y llora al no ver su dueño y la tristeza que le rodea por las largas noches de soledad. Esta leyenda pasó en el año 1940.
EL ROBO DE LA NOVIA
Cuenta la familia Cayulef Caniullan que los mapuches han incursionado en distintos estilos para contraer matrimonio. Aunque algunas tradiciones han ido desapareciendo, sin embargo, algunas costumbres, de una comunidad a otra varían.
El lefuentún o rapto de la novia, aquí el osado joven irrumpe apasionado en la casa de la mujer, acompañados de parientes y amigos, la raptaron pese a los gritos desesperadamente de ella, cuenta además esta familia que los más ancianos en algunos casos a la novia le quemaban los pies para que no se escapara.
El mafun, otro estilo más civilizado, curiosamente similar a los que usaba los huincas, la familia de la novio enviaba a un mensajero a conversar con los padres de la novia para pedir la autorización para el casamiento. Si estos aceptaban el novio llevaría los regalos como animales, caballos para acordar el compromiso con una gran fiesta.
El negapitún o robo de la novia en este tipo de matrimonio los enamorados están de cuerdo e incluso algunos podían mantener discretamente relaciones por años, durante la noche el joven “robaba” a la novia, lógicamente con su consentimiento. Se establecía el compromiso con una gran comida, este es el tipo de matrimonio que más se practicaba, pero por lo general los mapuches se casaban bajo las ordenes de los loncos o de los más ancianos, y además para la mujer mapuche un buen marido debería ser muy trabajador y preocupado de su hogar, se dice que el amor se manifiesta preocupándose de la mantención y adelanto de las siembras para tener cuando llegue el invierno y así estén bien alimentados, pero las preocupaciones como la infidelidad y embriaguez dilapidadas por muchas mujeres, se consideraban algo negativo sólo cuando el hombre se ponía celoso y violento y no por el hecho en sí mismo.
LEYENDA DEL RIO HUEICO
En la comunidad mapuche de Río Hueico vivía una familia española que tenía un hijo de unos 13 años que le gustaba el deporte y la pesca una tarde se decidió ir de pesca al río Hueico, para buscar su alimentación diaria. Al momento de lanzar su carnada, miró despirituadamente y se dio cuenta que lo miraba una joven hermosa de cabellos rubios que tenía la mitad de su cuerpo en forma de pez, este joven se acercó a la muchacha y esta le dijo que estaba prisionera debajo de una roca y que el era el indicado para salvarla; sin embargo tendría que ir a su casa a buscar un picador, pero esta debería estar sin uso, el muchacho enamorado por la belleza de la joven fue rápidamente a buscar lo que le había pedido, llegó a su habitación y le contó a su padre lo que le había sucedido, pero éste no le creyó pensando que era un chiste lo que el decía, conseguida la herramienta el joven salió a su casa sin que se diera cuenta, sus papas.
Empezó a oscurecer y su padre, entonces comenzó a preguntar a sus vecinos si habrían visto a su hijo, pero nadie lo había visto, entonces recordó las palabras de su hijo; salieron por él por el cerro alumbrados con chonchones y llegaron a orillas del río sin encontrar nada. Al otro día volvieron y trajeron una canoa, buscaron con arañas, hechizos pero no encontraron al muchacho, fue tragado o quizás la reina del río se lo llevó, nada se sabe hasta el día de hoy, pero muchos lugareños aseguran que en las noches oscuras de lluvia se escuchan golpes de picador que se pierden en la lejanía del fondo del río Hueico, y según dicen la fiesta que este joven se fue encantado para nunca más volver a su casa sino que estará en las profundidades de aquel río.
LEYENDA DE LAS ISLAS DEL LAGO CALAFQUEN
Un campesino cuenta el porque el nombre de la Isla Calafquen. En una ocasión, un cacique de Huitag y otro de Calafquén, pelearon por la posesión de la Isla grande que está en el Lago Calafquén, los separaron y les propusieron que hicieran una apuesta, que sería el que llegara primero a la Isla, éste se quedaría con ella.
Aceptaron y subieron a sus canoas, alistándose en cuanto dieran la señal desde la orilla, los concurrentes se lanzaron también a nado por las aguas, gritando por su preferido.
El cacique Calafquén llegó primero y se sentó a esperar a su contrincante. El perdedor aceptó su derrota y se abrazaron y besaron.
Hasta el día de hoy la Isla lleva el nombre del cacique ganador “Calafquén”
LEYENDA DEL DUENDE
La familia Hueitra, cenaba como todas las tardes lo asían y de pronto sintieron ruidos en el techo, a lo cual no le hacen caso. Más tarde vuelven a sentir los ruidos, ellos pensaron que eran gatos o ratones que golpean el techo, ellos golpearon con un palo, con lo cual los ruidos se acabaron, ellos siguieron cenando sin darle mayor importancia, pero al rato después sintieron nuevos ruidos, esta vez en la ventana, con lo que la familia se asustó mucho. El jefe de hogar salió con una escopeta, pero al darse cuenta que no era un gato le dio miedo y llamó a su señora para que viera lo mismo que él. Estaban en lo alto de la casa, desnudos, de aproximadamente metro y medio, tenían orejas grandes, cara de viejos y usaban un hermoso gorro de lana.
El jefe de hogar, ante lo que estaba viendo y sin saber que hacer, le disparó a una de las criaturas, pero ésta en vez de herir, se ríe como burlándose de él, a lo cual el jefe de hogar reacciona disparándole nuevamente, pero la criatura se reía y hablaba, lo que puso muy nerviosa a toda la familia. Rato después esta criatura, que los estaba viendo de lo alto de la casa, se tira por los aíres pareciendo volar y cuando tocó el suelo corrió rápidamente hacia el corral de los animales. La familia corrió tras él, pero no lo podían ver, este se empieza a desvanecer desapareciendo misteriosamente.
La familia Hueitra, sorprendida por lo que había vivido, fueron donde los vecinos y le contaron lo que habían visto. Los demás confirmaron que habían estado ante la presencia de un duende y desde ese momento nunca más volvió a aparecer.
LEYENDA DE LOS CAJONES
Cuenta la leyenda que el sector de los Cajones, cerca de Coñaripe, fue asesinado brutalmente un hombre campesino en la cual le cortaron la cabeza, desde entonces este hombre o como la gente dice el descabezado, se aparece por las noches, sorprendiendo a cualquier transeúnte solitario, provocándole un miedo terrible y logrando que la gente se pierda en la montaña asiéndole aparecer cualquier visión por el camino.
Si alguno de ustedes pasa por ese lugar, tenga presente que la persona que se le pueda acercar es un hombre vestido con manta Castilla y un sombrero, pero sin cabeza, con un lindo caballo alazán que sale de una profunda quebrada que está muy cerca del volcán Mocho, dice mucha gente, que este hombre que se ve, es el demonio, porque cuándo lo ven da mucho miedo ya que sale un fuerte remolino que aparece por los árboles, saliendo al mismo instante un mal olor desde aquella quebrada. Para ir a aquel lugar se debe ir acompañado con una persona que sea valiente y que no le hable groserías, porque las montañas son celosas y por eso dicen que se aparece atemorizando a las personas que transitan por las cordilleras de aquel lugar...
LEYENDA DEL TESORO EN CALAFQUEN
Se cuenta que hace muchos años atrás, a esta zona venían personas con el propósito de colonizar, éstos viajaban por las aguas del Lago Calafquén y traían su frágiles y pequeñas embarcaciones cargadas de tesoros y riquezas para establecerse en la Comuna de Panguipulli. Debido a los fuertes temporales, algunas de estas embarcaciones se hundieron, sus tripulantes perecieron y sus riquezas y tesoros se fueron a las profundidades de Calafquén.
Cuenta la leyenda que en los días de viento, se sienten sonar campanas y hermosas melodías, que según lugareños son las personas que desaparecieron en el hundimiento, que tienen sus propios reino en el fondo del lago y que existen muchos tesoros, los cuales puedes encontrar solo si eres en ello y escuchas las melodías, o si bajan a las profundidades dellago.
LEYENDA DEL LAGO MELLIZO
En el fundo cerca de Liquiñe, vivía una familia mapuche, un lugareño cuenta que esta familia tenía un hijo de 15 años de edad, al cual le gustaba ir de pesca todos los fines de semana, una tarde el muchacho fue de pesca a orillas del lago El Mellizo, para buscar la ración diaria, al momento de lanzar su carnada miró, espirituadamente la aparición de una hermosa joven que lo miraba con ojos de súplica, se le acercó y le dijo que estaba prisionera debajo de un tronco y que él era la persona indicada para rescatarla, sin embargo tendría que volver al poblado a buscar un hacha, pero esta debía ser nueva, sin uso; el muchacho encantado por la joven, fue rápidamente a buscar lo que había pedido, llegó a su casa y contó a su madre lo que había sucedido, pero ella no le creyó pensando que era una broma. Conseguida la herramienta salió de su casa sin avisar a su madre, pero esta pensó que iría de pesca nuevamente.
Empezó a oscurecerse, la madre se asusto, entonces pregunto a sus vecinos si quizás habrían visto a su hijo, ellos le contestaron que no, entonces recordó lo que su hijo le contó.
Salieron por el cerro en busca del muchacho, alumbrados con chonchones y llegaron a orillas del lago pero él no estaba, solo su ropa estaba sobre el pasto a orillas del lago. Al otro día volvieron y trajeron una canoa y buscaron con arañas pero no tocaron el fondo del lago, el muchacho fue tragado o quizás la reina del lago se lo llevó. Los llantos y desesperaciones de los familiares llegó a tal extremo, que llegaron a pensar en desaguar el lago haciendo una salida hacia la pendiente, pero todo fue inútil ya que solo consiguieron que este desagüe formara con el tiempo otro laguito más abajo, pues de ahí viene el nombre del lago Mellizo.
Se cuenta que al caminar por la rivera del lago, se mueven los arbustos como si estuvieran en algo misterioso o hubieran corredores imaginarios bajo el fondo de aquel lago, muchos lugareños cuentan que en las noches de luna se escuchan golpes de hacha que se pierden en la lejanía del fondo del lago.
El muchacho fue un misterio ya que nunca se encontró, pero el lago sigue siendo una realidad.
LEYENDA DEL CERRO QUECHUMALAL
Una mañana, como todos los días, un campero salió con su caballo y su perro en busca de sus animales, que se encontraban en lo alto del cerro Quechumalal. Este al llegar a la cima, observó algo extraño en la laguna, la que se encuentra en el valle de este cerro. Al acercarse vió que se trataba de una hermosa mujer de cabellos largos y rubios, que se peinaba cuidadosamente en una roca. Este al no estar acostumbrado al ver tan exuberante belleza, en este solitario lugar y al querer llamar la atención de la joven, sin mediar consecuencia le silbó y esta al verse observada se lanzó a las aguas de la laguna formándose un inmenso marullo en la laguna. El campero asustado, por todo lo ocurrido y olvidándose de lo que le habían encomendado, volvió a contar lo que había visto a sus compañeros de trabajo, lo cual nadie le creyó, todos se burlaban de aquel trabajador, pero el contento con la preciosura que había visto. Pasaron los días de lo sucedido y ante la insistencia del campero, los demás trabajadores optaron por acompañarlo, pero al llegar hasta la misma laguna lo único que pudieron ver fue que la laguna se estaba secando y cuán grande fue la sorpresa al ver que el lugar donde él había visto la bella niña sentada, quedaban unos rastros que se perdían en el fondo de la laguna, además se divisaba una cueva debajo de la piedra en la cual estaba sentada, la que al parecer le había servido de hogar.
Hasta el día de hoy, existe en lo alto del cerro Quechumalal, los rastros en la laguna y unas huellas que indican como si una persona se hubiera arrastrado hasta la desembocadura del lago Riñihue.
HISTORIA PANGUIPULLI
Asentamiento de la comuna de Panguipulli que alrededor de 1875, cuándo era, hábito por la gente mapuche y para ello era el nombre, Chilcoco, donde hoy esta rodeado por una gran población, no indígena pero de grandes valores, para la raza mapuche. En el año 1900 comenzaron a llegar emigrantes desde otros países como españoles en busca de tesoros y comprando los terrenos en pequeñas hectáreas y más tarde comenzaron a aumentar llegando a ser grandes fundos y engañando a los mapuches que no sabían nada de leyes para poderse defender de aquellas personas que lograron tomarse los campos de los indígenas antiguos de esta comuna.
Según se dice que estas compras se hicieron bajo el título “Mercedes”, sin ninguna revisión legal, que le permitieran a los indígenas de protegerse de sus propias ventas, que más tarde fueron una serie de problemas para los vendedores porque sus deslindes, de pronto empezaron a ensanchar sus terrenos expulsando por la fuerza a los débiles indígenas que no tenían lo suficientes recursos para poder viajar a la comuna de Panguipulli. Los colonos también usaron del dominio de la lengua mapuche y de sus astucias, lograron intimidarlos para que ellos o familiares llegaran a tal extremo que tuvieron emigrar al vecino país, esta gente que han actuado en forma tan desaforada, debieron vencer muchas adversidades, como el aislamiento y la rigurosidad de esta comuna y los indígenas perdiendo sus propias tradiciones en sus comunidades.
LEYENDA DE LA MUJER TRAICIONERA
Cuenta un anciano de la localidad de Llonguahue, que un día de verano se sentía el renacer de la vida, con la fragancia de la naturaleza y el cantar de los humildes pájaros que empezaban a despedir el día, este hombre recorría el camino, desde campamento del medio camino a Llongahue, eran como las nueve de la noche, cuando él hacia su trayecto por aquel camino, de repente sintió un escalofrío en su cuerpo a la llegada de un portón a mano derecha entrando a la primera casa de aquel lugar, cuando logra pasar unos centímetros de aquella pasada sale una niña morena de 1,60 mts., vestida con un pañuclón y la cabeza amarrada con un paño negro y con dos pollos en la mano, uno era de color negro y el otro amarillo, los ojos de esa mujer llegaban a blanquear, por que en su cuerpo dicen que estaba metido el demonio, cuando logra salir al camino, más atrás, se vieron tres fuegos pequeños que la acompañaban, pero el hombre al ver esta hechicera, sintió un gran miedo que ni siquiera supo su nombre, por el susto salió arrancando.
Dicen mucho lugareños, que estos hechos pasaron, tres meses seguidos, sin saber quién era la mujer que llegaba a la misma hora, en el mismo lugar; esta hechicera trabajaba con tres duendes que tenía en su casa para “Traicionar o enamorar” a los hombres de su edad o jóvenes que a ella le gustaban, su astucia e inteligencia se manifestaban de muchas maneras sabiendo engañar, cuando así lo quería con secretos de magia negra, con los cuales asía una rogativa con pollos, diciéndoles a los duendes (tifa chi wuentru iyufin) deseo a este hombre, por favor acércamelo, así conseguía a sus víctimas. Después de ilusionar a muchos pasajeros se desaparecía lentamente del camino, entrando con un remolino de viento entre los arbustos que estaban cerca de dos casa, quedando solamente un olor fragante que no se soportaba.
Se dice además que esta mujer, bruja los dìas martes y viernes, sacrificaba un ave sacándole la sangre y regándola hacia los cuatro puntos cardinales, en medio de un gran silencio empezaban las oraciones y sacrificio, para obtener buenos resultados en su conquista de los hombres, además se dice que esta mujer en estos mismos días se aparece en una garita esperando locomoción entre las una y dos de la tarde, como cualquier pasajero normal para viajar hasta la comuna de Panguipulli, donde allí elegía a su próxima víctima.
Según dicen testigos que aún se siente la sensación de la mujer que por esas horas está esperando locomoción, para invitar algún hombre bueno a conocer su intimidad.
En esta investigación quiero agradecer a los informantes que ayudaron a dar vida a esta historia que es real y vivida por un anciano que vive en aquella localidad. El informante reserva su identidad por motivos personales, hecho ocurrido en 1982.
HISTORIA DE PANGUIPULLI 2.0
Hace más de 60 años, cuándo Panguipulli recién era una pequeña comarca, un hecho conmovió a sus pocos habitantes y sus recuerdos aún siguen vivos, esto ocurrió en las cercanías de un callejón denominado “El Tropezón”, ubicado en un parque, al llegar a unos de los barrios del pueblo, una mañana del mes de febrero, unos leñadores encontraron un cadáver de una mujer de unos 28 años junto a su hijo recién nacido, se comentó que esta mujer habría huido de su marido, él cual quería matar; ella se escapó, se escondió en los alrededores del pueblo, su avanzado embarazo comenzó a ceder, los dolores del parto fueron muy intensos y en esos momento no hubo nadie que escuchara sus gritos de ayuda y desesperación para ayudarla, la pobre mujer dio a luz esa misma noche y en esas condiciones su hijo nació muerto y luego de varias horas también falleció, en el mismo lugar, quedando ambos cadáveres en aquel barrio, muchos vecinos dieron aviso de su hallazgo, la cual fueron levantados de allí y el hecho se hizo público, sin embargo, nadie reconoció los cuerpos y no llegó ningún familiar, quedando en completo anonimato, con el pasar de los años, Panguipulli creció y las construcciones se expandieron, el lugar antes mencionado se pueblo, pero el parque se mantiene intacto, no se cortó ningún árbol, los que han guardado para siempre el misterio suceso. La gente transita por el sector, mas aun en verano, ya que el camino a la playa se hace más corto y fácil; en las noches de verano, unos jóvenes se encontraron en el parque y se pusieron a conversar, ya casi media noche, cuando de pronto quedaron perplejos al oír horrendos gritos de una mujer que pedía auxilio porque su hijo moría; los gritos eran tan escalofriantes que ellos salieron corriendo.
Al día siguiente al comentar lo ocurrido, surgieron nuevas historias y muchas personas que viven cerca del lugar o que transitan habitualmente por el parque, relataron hechos similares, cuentan algunos que han visto una silueta de una mujer delgada con una especie de túnica blanca que corre de árbol en árbol, ocultándose y gritando con mucho dolor, por la lamentable pérdida de un ser querido.
Hoy todos conocen esta leyenda y es común pensar que la angustiada madre era muy imprevista para manifestar su dolor, de ella entre los vecinos del sector. Se dice que estos hechos ocurren en los años impares y en las noches de verano de en las que hace mucho calor, también se dice que el espíritu angustiado de esta mujer quedo grabado en este callejón del parque autóctono de robles y encinas antiguos que en el lugar hay este verano, más de alguien sorprenderán los triste lamentos y gritos que atemorizan a las transeúntes.