Kitian
08-11-2005, 08:43:02
A mí me interesa que me digai cómo fue el arreglo con Luksic y ‘Lucchetti’ y por qué los tiras no te apañaron en Pudahuel
Arturo Alejandro Muñoz - Desde Coltauco
(07/11/05)
TE EQUIVOCASTE ALBERTO, rotunda y completamente. Tu perfecto desconocimiento de lo que es Chile y de cómo se administra mi país te hizo aceptar los consejos de asesores tanto o más ignorantes que tú, arribando precisamente a la única ciudad donde podía irte como las huifas. Desde México te fuiste directo a Santiago… Qué chambonada.
Mira ‘Chinito’, por acá las cosas son algo diferentes a lo que conociste en Japón. Como bien sabes, Chile vive un período de bonanza económica que lo ubica entre los postulantes al ‘desarrollo’ –aunque eso queda muy lejos todavía– y se alza como ejemplo para algunos países latinoamericanos que todavía no logran juntar la pata con la cola. Tengo la obligación de informarte que el mentado desarrollo chileno beneficia sólo a una octava parte de la población, ya que el resto –la mayoría– sigue en las mismas condiciones que caracterizan a muchos pueblos peruanos conocidos por ti.
Para agregarle más azúcar al café, puedo asegurarte que ciudades como Santiago, Viña del Mar y Concepción son las únicas beneficiadas con el crecimiento económico del país. En especial, Santiago. Bueno, para no entrar en detalles, digamos que solamente Santiago. En la capital hay de todo, bueno y malo, nuevo y viejo, pero específicamente es en esa metrópolis donde viven las autoridades nacionales y difícilmente se mueven de allí, lo que explica el por qué de la presencia policial, mediática, diplomática, empresarial y tecnológica que todas las regiones de la república esperan poder recibir algún día (esto está aún más lejos que el ya referido ‘desarrollo’).
No sé si me estás entendiendo, chinito, pero lo que deseo decirte es que si te hubieses venido derechito-derechito a una comuna rural, hoy estarías muerto de la risa, abanicándote debajo de un sauce, comiéndote un asado a la parrilla y degustando un vinacho pipeño de maravillas, seguro de que nadie (me refiero a las autoridades) te molestaría y con la certeza de poder quedarte por estos lados hasta mucho más allá de las elecciones en tu patria.
Lee bien esto y después me dices si la cagaste o no. Por estos lados tenemos paisajes maravillosos y gente de primera calidad en lo humano y lo laboral. Pero no hay calles asfaltadas; carecemos de alcantarillado; no poseemos telefonía con fibra óptica y menos aún banda ancha para la internet. Además, parlamentarios, gobernadores, seremis, ministros, generales, coroneles, obispos y cualquier tipo de autoridad que se te venga a la cabeza, jamás aparecen por estos rumbos, pues para ellos prácticamente no existimos. P’tas… con suerte quedamos adentro del mapa. Con toda seguridad tus asesores te hicieron pisar el palito con el viejo cuento de la regionalización. ¡¡Esa fantasía es más mula que el mito del tesoro en Juan Fernández!!
¿La INTERPOL? Naaaá… menos todavía. No creo que ellos sepan dónde cresta queda El Rulo, Palmilla, Tunca, Zúñiga o Larmahue. Con cueva cachan pa’ qué punto cardinal tienen que caminar si desean conocer el río Tinguiririca. Mira, chino, pa’ ser más claro te informo que los únicos inspectores que se ven por estos pagos son los de los clubes de rodeo y de las asociaciones de fútbol amateur. ¿Los del Ministerio del Trabajo, los del Sence, los de Salud, los de la CONAMA, los del OS-7, los de Investigaciones, los de la Subdere? ¡¡Las güenas peras!! Y si ‘por cazuela’ encuentras un ‘paco’ en alguna ruta rural, fijo que está sacando partes a los pocos automovilistas pero si le preguntas cualquier cosa relativa a la zona donde se halla parado, te responderá que no tiene la más prostituta idea porque ‘yo soy de Melipilla y mi teniente me dejó aquí esta mañana y el furgón me pasará a buscar en un par de horas’.
Fíjate, chino, que al maloso alemán llamado Paul Schäeffer lo agarraron en Argentina, y no en Chile. Ese delincuente asesino (perdonando tu presencia) vivía en el campo, por allá en Parral, y durante 30 años las autoridades santiaguinas no fueron culo p’apañarlo. Si el nazi hubiera sido un vecino más de Santiago, lo habrían metido al chucho en tres tiempos… Pero como estaba radicado en una provincia y más encima en un lugar absolutamente rural, pudo pasar piola merced a la certeza de que a los provincianos no los pescan ni pa’l tandeo en La Moneda, en El Mercurio ni en CasaPiedra. Y como vivía por esos pagos lejanos, los mismos administradores de la conducción nacional –durante largos diecisiete años– aprovechando que los principales medios ‘serios’ de comunicación también se asientan en Santiago, lo defendieron, lo ayudaron y hasta lo admiraron. ¿Vai cachando, Albertito?
Bueno, negro, te equivocaste de cabo a rabo y me alegro que así haya sido, porque en Perú tenís más ‘fichas’ que el Casino de Viña, y allá en la tierra de Vargas Llosa y Bryce Echenique te están esperando con ‘araruira’ pa' preguntarte algunas cositas que dejaste pendientes. Chuata… nada de raro que en Lima te metan a la misma jaula donde está el Abimael… o el Vlado. Esa sí que sería cueca, ¿verdad? Estarías entretenido mirando videos, o arrancándole al jefazo de Sendero Luminoso. Pero, al menos, no puedo negar que tu arribo inefable a mi país sirvió para que pudiéramos informarte cómo estamos en las regiones… medio abandonados y harto solitarios.
Oye, Tito, aprovechando la oportunidad, ¿podís contarme cómo cresta te dejaron salir de México si hay una orden de captura internacional por tu pescuezo, y qué autoridad chilena fue la que ordenó a la policía de Investigaciones no detenerte en Pudahuel? Te lo pregunto porque le prometí a un amigo limeño averiguar estas extrañezas de la diplomacia latinoamericana.
A mí me interesa que me digai cómo fue el arreglo con Luksic y ‘Lucchetti’, porque acá en Chile muchos medios de prensa han embolado la perdiz con ese asunto y la verdad es que yo no ‘le compro ni una’ a esos diarios y canales de televisión manejados por los mismos que nos prometieron ‘chorreo’. ¿Cachai?
Bueno, viejo, que te vaya como te tiene que ir. Es decir, mal, poh. A menos que se te ocurra copiarle a tu gurú, un tal Pinochet, y declarar que tenís ‘demencia subcortical’. Eso te puede ayudar… claro que estái obligado a contratar a Pablito ‘con Hache’. Él sabe hartazo de esas cosas chamullentas. Pero es abogado caro. ¿Vos tenís cuenta en el Riggs?
Arturo Alejandro Muñoz - Desde Coltauco
(07/11/05)
TE EQUIVOCASTE ALBERTO, rotunda y completamente. Tu perfecto desconocimiento de lo que es Chile y de cómo se administra mi país te hizo aceptar los consejos de asesores tanto o más ignorantes que tú, arribando precisamente a la única ciudad donde podía irte como las huifas. Desde México te fuiste directo a Santiago… Qué chambonada.
Mira ‘Chinito’, por acá las cosas son algo diferentes a lo que conociste en Japón. Como bien sabes, Chile vive un período de bonanza económica que lo ubica entre los postulantes al ‘desarrollo’ –aunque eso queda muy lejos todavía– y se alza como ejemplo para algunos países latinoamericanos que todavía no logran juntar la pata con la cola. Tengo la obligación de informarte que el mentado desarrollo chileno beneficia sólo a una octava parte de la población, ya que el resto –la mayoría– sigue en las mismas condiciones que caracterizan a muchos pueblos peruanos conocidos por ti.
Para agregarle más azúcar al café, puedo asegurarte que ciudades como Santiago, Viña del Mar y Concepción son las únicas beneficiadas con el crecimiento económico del país. En especial, Santiago. Bueno, para no entrar en detalles, digamos que solamente Santiago. En la capital hay de todo, bueno y malo, nuevo y viejo, pero específicamente es en esa metrópolis donde viven las autoridades nacionales y difícilmente se mueven de allí, lo que explica el por qué de la presencia policial, mediática, diplomática, empresarial y tecnológica que todas las regiones de la república esperan poder recibir algún día (esto está aún más lejos que el ya referido ‘desarrollo’).
No sé si me estás entendiendo, chinito, pero lo que deseo decirte es que si te hubieses venido derechito-derechito a una comuna rural, hoy estarías muerto de la risa, abanicándote debajo de un sauce, comiéndote un asado a la parrilla y degustando un vinacho pipeño de maravillas, seguro de que nadie (me refiero a las autoridades) te molestaría y con la certeza de poder quedarte por estos lados hasta mucho más allá de las elecciones en tu patria.
Lee bien esto y después me dices si la cagaste o no. Por estos lados tenemos paisajes maravillosos y gente de primera calidad en lo humano y lo laboral. Pero no hay calles asfaltadas; carecemos de alcantarillado; no poseemos telefonía con fibra óptica y menos aún banda ancha para la internet. Además, parlamentarios, gobernadores, seremis, ministros, generales, coroneles, obispos y cualquier tipo de autoridad que se te venga a la cabeza, jamás aparecen por estos rumbos, pues para ellos prácticamente no existimos. P’tas… con suerte quedamos adentro del mapa. Con toda seguridad tus asesores te hicieron pisar el palito con el viejo cuento de la regionalización. ¡¡Esa fantasía es más mula que el mito del tesoro en Juan Fernández!!
¿La INTERPOL? Naaaá… menos todavía. No creo que ellos sepan dónde cresta queda El Rulo, Palmilla, Tunca, Zúñiga o Larmahue. Con cueva cachan pa’ qué punto cardinal tienen que caminar si desean conocer el río Tinguiririca. Mira, chino, pa’ ser más claro te informo que los únicos inspectores que se ven por estos pagos son los de los clubes de rodeo y de las asociaciones de fútbol amateur. ¿Los del Ministerio del Trabajo, los del Sence, los de Salud, los de la CONAMA, los del OS-7, los de Investigaciones, los de la Subdere? ¡¡Las güenas peras!! Y si ‘por cazuela’ encuentras un ‘paco’ en alguna ruta rural, fijo que está sacando partes a los pocos automovilistas pero si le preguntas cualquier cosa relativa a la zona donde se halla parado, te responderá que no tiene la más prostituta idea porque ‘yo soy de Melipilla y mi teniente me dejó aquí esta mañana y el furgón me pasará a buscar en un par de horas’.
Fíjate, chino, que al maloso alemán llamado Paul Schäeffer lo agarraron en Argentina, y no en Chile. Ese delincuente asesino (perdonando tu presencia) vivía en el campo, por allá en Parral, y durante 30 años las autoridades santiaguinas no fueron culo p’apañarlo. Si el nazi hubiera sido un vecino más de Santiago, lo habrían metido al chucho en tres tiempos… Pero como estaba radicado en una provincia y más encima en un lugar absolutamente rural, pudo pasar piola merced a la certeza de que a los provincianos no los pescan ni pa’l tandeo en La Moneda, en El Mercurio ni en CasaPiedra. Y como vivía por esos pagos lejanos, los mismos administradores de la conducción nacional –durante largos diecisiete años– aprovechando que los principales medios ‘serios’ de comunicación también se asientan en Santiago, lo defendieron, lo ayudaron y hasta lo admiraron. ¿Vai cachando, Albertito?
Bueno, negro, te equivocaste de cabo a rabo y me alegro que así haya sido, porque en Perú tenís más ‘fichas’ que el Casino de Viña, y allá en la tierra de Vargas Llosa y Bryce Echenique te están esperando con ‘araruira’ pa' preguntarte algunas cositas que dejaste pendientes. Chuata… nada de raro que en Lima te metan a la misma jaula donde está el Abimael… o el Vlado. Esa sí que sería cueca, ¿verdad? Estarías entretenido mirando videos, o arrancándole al jefazo de Sendero Luminoso. Pero, al menos, no puedo negar que tu arribo inefable a mi país sirvió para que pudiéramos informarte cómo estamos en las regiones… medio abandonados y harto solitarios.
Oye, Tito, aprovechando la oportunidad, ¿podís contarme cómo cresta te dejaron salir de México si hay una orden de captura internacional por tu pescuezo, y qué autoridad chilena fue la que ordenó a la policía de Investigaciones no detenerte en Pudahuel? Te lo pregunto porque le prometí a un amigo limeño averiguar estas extrañezas de la diplomacia latinoamericana.
A mí me interesa que me digai cómo fue el arreglo con Luksic y ‘Lucchetti’, porque acá en Chile muchos medios de prensa han embolado la perdiz con ese asunto y la verdad es que yo no ‘le compro ni una’ a esos diarios y canales de televisión manejados por los mismos que nos prometieron ‘chorreo’. ¿Cachai?
Bueno, viejo, que te vaya como te tiene que ir. Es decir, mal, poh. A menos que se te ocurra copiarle a tu gurú, un tal Pinochet, y declarar que tenís ‘demencia subcortical’. Eso te puede ayudar… claro que estái obligado a contratar a Pablito ‘con Hache’. Él sabe hartazo de esas cosas chamullentas. Pero es abogado caro. ¿Vos tenís cuenta en el Riggs?