Kitian
11-11-2005, 08:35:33
LAS ACUSA DE LUCRAR CAMBIANDO PLANES DE SALUD
Duro informe de superintendencia contra isapres
El documento reafirma los argumentos presentados por el Fiscal Nacional Económico y establece que la rentabilidad de las entidades cuestionadas se debió a la reducción de la cobertura ofrecida. Las cinco compañías se defienden y reiteran que no hay evidencia para hablar de “colusión”.
Ermy Araya
La Nación
Un lapidario informe en contra del actuar de las isapres al momento de reducir la cobertura de los planes de salud a partir de 2002 realizó la Superintendencia de Salud.
El documento de 23 páginas -entregado por el organismo el pasado lunes ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia- reafirma los argumentos presentados con anterioridad el Fiscal Nacional Económico Pedro Mattar.
Entre las conclusiones se advierte que los ingresos generados entre 2003 y 2004 por las instituciones acusadas de colusión (ING, Vida Tres, Banmédica, Colmena y Consalud) provienen en su mayoría de planes 90/70 (hospitalización y atención ambulatoria respectivamente). De hecho, “los resultados registrados por estas entidades son superiores a la rentabilidad que obtienen las otras isapres”, agrega el informe.
Esto echa por tierra los argumentos de las isapres, que aseguran que la rentabilidad alcanzada en ese período se obtuvo a raíz del control de las licencias médicas y la disminución de los gastos de administración y finanzas.
Hay que recordar que fueron precisamente estos planes los que reemplazaron a aquellos que entregaban una cobertura de 100/80 y que gatilló la denuncia de colusión. Actualmente, estos planes prácticamente no se ofrecen y sólo el 29% de los afiliados antiguos al sistema privado los tienen, respecto del 71% que se beneficia con los actuales 90/70.
Pero eso no es todo. Debido a la concentración de mercado que presentaban las isapres cuestionadas, la Superintendencia comprobó que los planes 100/80 tenían además topes de gastos que se fueron deteriorando en relación a los precios de los prestadores, por lo que la cobertura ofrecida no era tal.
“Se puede aseverar que las utilidades generadas por las isapres acusadas de colusión en mayor medida provienen de planes con cobertura 90/70, pero además corresponde decir que las carteras con planes 100/80 irán bajando su cobertura efectiva, contribuyendo a mejorar aún más la rentabilidad de estas empresas”, destacó el organismo.
Esto quiere decir -explicó el superintendente de Salud, Manuel Inostroza- que pese a que las instituciones ofrecieron planes con mayor precio, el producto entregado es de menor calidad.
Los descargos
Las isapres cuestionadas también entregaron sus descargos ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.
A través de extensos documentos, manifestaron su total rechazo a la acusación de “colusión” y coincidieron en que no han actuado en contra de la libre competencia “por encontrarse prescritas las acciones interpuestas por la Fiscalía Nacional Económica”.
La isapre Colmena Golden Cross, advirtió que es “sorprendente que a pesar del largo período de investigación, ésta carezca de la rigurosidad que no habríamos esperado del fiscal. El requerimiento se basa en raciocinios superficiales, utilizando información descontextualizada, llegando a conclusiones ligeras”. A su vez, ING agregó que el Fiscal se basa “en una errada percepción de los hechos y en una incorrecta concepción del funcionamiento del mercado de los seguros de salud”.
Incluso las entidades precisaron que los planes 100/80 terminaron generando un sobre uso y un abuso del sistema.
“Esto genera un alza de la frecuencia de las prestaciones de salud por beneficiario, lo que en el largo plazo afecta a los usuarios, quienes verían incrementados sus gastos de salud. Así los planes 90/70 se presentan como mejores tanto para los productores como para los compradores”.
Por su parte, Banmédica planteó que no hay evidencia que demuestre la existencia de cartel ni de colusión. “El cambio de planes de la industria no fue inesperado, sino que se venía analizando desde al menos un año. La implementación del cambio por cualquiera de los líderes de la salud privada, iba a ser conocida inmediatamente por la competencia”, concluyó.
Duro informe de superintendencia contra isapres
El documento reafirma los argumentos presentados por el Fiscal Nacional Económico y establece que la rentabilidad de las entidades cuestionadas se debió a la reducción de la cobertura ofrecida. Las cinco compañías se defienden y reiteran que no hay evidencia para hablar de “colusión”.
Ermy Araya
La Nación
Un lapidario informe en contra del actuar de las isapres al momento de reducir la cobertura de los planes de salud a partir de 2002 realizó la Superintendencia de Salud.
El documento de 23 páginas -entregado por el organismo el pasado lunes ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia- reafirma los argumentos presentados con anterioridad el Fiscal Nacional Económico Pedro Mattar.
Entre las conclusiones se advierte que los ingresos generados entre 2003 y 2004 por las instituciones acusadas de colusión (ING, Vida Tres, Banmédica, Colmena y Consalud) provienen en su mayoría de planes 90/70 (hospitalización y atención ambulatoria respectivamente). De hecho, “los resultados registrados por estas entidades son superiores a la rentabilidad que obtienen las otras isapres”, agrega el informe.
Esto echa por tierra los argumentos de las isapres, que aseguran que la rentabilidad alcanzada en ese período se obtuvo a raíz del control de las licencias médicas y la disminución de los gastos de administración y finanzas.
Hay que recordar que fueron precisamente estos planes los que reemplazaron a aquellos que entregaban una cobertura de 100/80 y que gatilló la denuncia de colusión. Actualmente, estos planes prácticamente no se ofrecen y sólo el 29% de los afiliados antiguos al sistema privado los tienen, respecto del 71% que se beneficia con los actuales 90/70.
Pero eso no es todo. Debido a la concentración de mercado que presentaban las isapres cuestionadas, la Superintendencia comprobó que los planes 100/80 tenían además topes de gastos que se fueron deteriorando en relación a los precios de los prestadores, por lo que la cobertura ofrecida no era tal.
“Se puede aseverar que las utilidades generadas por las isapres acusadas de colusión en mayor medida provienen de planes con cobertura 90/70, pero además corresponde decir que las carteras con planes 100/80 irán bajando su cobertura efectiva, contribuyendo a mejorar aún más la rentabilidad de estas empresas”, destacó el organismo.
Esto quiere decir -explicó el superintendente de Salud, Manuel Inostroza- que pese a que las instituciones ofrecieron planes con mayor precio, el producto entregado es de menor calidad.
Los descargos
Las isapres cuestionadas también entregaron sus descargos ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.
A través de extensos documentos, manifestaron su total rechazo a la acusación de “colusión” y coincidieron en que no han actuado en contra de la libre competencia “por encontrarse prescritas las acciones interpuestas por la Fiscalía Nacional Económica”.
La isapre Colmena Golden Cross, advirtió que es “sorprendente que a pesar del largo período de investigación, ésta carezca de la rigurosidad que no habríamos esperado del fiscal. El requerimiento se basa en raciocinios superficiales, utilizando información descontextualizada, llegando a conclusiones ligeras”. A su vez, ING agregó que el Fiscal se basa “en una errada percepción de los hechos y en una incorrecta concepción del funcionamiento del mercado de los seguros de salud”.
Incluso las entidades precisaron que los planes 100/80 terminaron generando un sobre uso y un abuso del sistema.
“Esto genera un alza de la frecuencia de las prestaciones de salud por beneficiario, lo que en el largo plazo afecta a los usuarios, quienes verían incrementados sus gastos de salud. Así los planes 90/70 se presentan como mejores tanto para los productores como para los compradores”.
Por su parte, Banmédica planteó que no hay evidencia que demuestre la existencia de cartel ni de colusión. “El cambio de planes de la industria no fue inesperado, sino que se venía analizando desde al menos un año. La implementación del cambio por cualquiera de los líderes de la salud privada, iba a ser conocida inmediatamente por la competencia”, concluyó.